La liturgia de hoy nos enseña que Dios que ama a su pueblo respeta sus decisiones, no hace acepciones entre buenos y malos, sino que acompaña en su caminar a todos y nos encamina hacia la Salvación.
¿Por qué piensan así? Es la pregunta que él Señor nos hace hoy también a nosotros ante nuestra actitud tantas veces tan discorde con la de ser sus discípulos.
La liturgia de hoy nos muestra enseñanzas muy importantes para nuestra vida: Actuar coherentemente con lo que pedimos, reconocer nuestra lepra, confiar plenamente en El y agradecerle por su obra siempre.
Las lecturas de hoy nos dan unas pistas para posicionarnos en la vocación personal y eclesial que Dios nos ha dado, pues estamos llamados a llevar el mensaje de salvación universal del Señor con nuestro testimonio, sabiduría y verdad.
La liturgia de hoy nos da tres lecciones importantes para nuestra vida, la confianza fruto de nuestra oración, la fe para abandonarnos en la Voluntad de Dios, y la humildad para reconocer nuestra nada ante el Señor.