Hoy Domingo de Laetare, la liturgia nos va a ofrecer la experiencia de celebrar a Cristo como luz que cura la ceguera de la humanidad, ese que nos unge porque Dios no mira como mira el hombre; porque el hombre ve las apariencias, pero Dios ve el corazón.
La liturgia nos habla sobre los mandatos y decretos de Dios que son la expresión de su Voluntad y Santidad, diseñados para guiar la conducta humana y establecer una relación justa con El y con el prójimo.
Las lecturas de este domingo nos muestran, este tiempo, como tiempo de preparación, como tiempo de sed del Señor y también nos habla de manantiales inesperados.