La liturgia de hoy nos enseña que vencer al mundo, significa ganarlo para Dios y que el “si quieres” debe ser nuestra actitud de vida que demuestra humildad, respeto y confianza en la Voluntad de Dios.
En estos últimos días de Navidad la liturgia nos sigue haciendo hincapié de la importancia del Amor a Dios que debe reflejarse en el amor a los hermanos.
Hoy la liturgia nos continua hablando del Amor y Dios permanece en nosotros y su Amor en nosotros es perfecto, El solo necesita la apertura de nuestro corazón para manifestarse en medio de nuestras tormentas.
Hoy la liturgia en este tiempo de Navidad, nos invita a vivir la experiencia del Amor. Ese Amor del que nos amó primero y se compadece, que se hizo carne la ternura de Dios.
La liturgia de hoy nos hace una invitación a seguir a este Jesús que inicia su ministerio y que nos pide que como sus hijos, nos dejemos guiar por su Amor y busquemos la conversión.
De la liturgia de la Palabra de hoy entresacamos tres expresiones, que pueden ayudarnos a comprender mejor lo que significa ser adoradores del Señor: “levantar la vista”, “ponerse en camino” y “ver”.
Hoy celebramos a Sant María, Madre de Dios, fiesta que se centra en la bendición de Dios para su pueblo, en la maternidad de María y en la oración por la paz.
La liturgia de hoy nos invita, a un día del fin de año,a reflexionar acerca de cómo hemos vivido estos días de Adviento y Navidad y la necesidad de priorizar en lo verdaderamente importante.