La liturgia de hoy nos muestra la grandeza de contar con una verdadera amistad y lo incomprensible que puede ser nuestra vida cuando nosotros la vivimos radicalmente en el Señor.
Grandes enseñanzas nos deja la liturgia de hoy, por eso es importante ponernos en el lugar de cada uno de los personajes que intervienen en el relato de las lecturas y y sacar consecuencias concretas para nuestra vida.
La liturgia de hoy nos confronta con nuestra tendencia a ser solo atentamente buenos y a abrir el corazón al Espíritu para discernir entre aquello que esta bien fundado y lo que sí debemos cambiar.