Señor no soy digno de que entres en mi casa, por eso necesitamos caminar hacia El, encontrarlo con el corazón, con la vida; encontrarlo vivo, como Él es; encontrarlo con fe
Hemos venido analizando una serie de temas que nos deben llevar a la convicción de que necesitamos convertirnos pues el Reino de Dios está dentro de nosotros; somos Templo del Espíritu Santo.
Hoy iniciamos el tiempo de Adviento y la liturgia nos invita a vivir la esperanza y el movimiento propio, y a estar preparados con las lámpara del Amor.
El Señor en la liturgia de hoy, nos invita a recordar que debemos estar preparados para cual El regrese y entonces, levantarnos y levantar la cabeza y esperar con alegría pues se acerca la hora de la liberación.
Reina el Señor”, nos dice el Salmo y creo que es la misión por la que nos deberíamos ocupar, en lugar de dar cabida a tanta alarma que suelen despertar los pasajes, mal interpretados acerca dell del fin del mundo…