La liturgia de hoy nos invita a dejar de aturdirnos por el consumismo y reflexionar profundamente en el misterio que estamos a punto de celebrar, el nacimiento de Jesús y en las figuras de María y José
En esta última semana de Adviento, la espera del Señor se hace ya casi insostenible. La liturgia nos va a ayudar a prepararnos más intensamente para contemplar al Señor en carne mortal y poder adorarlo.
El tiempo de Adviento se nos da para que podamos hacer nuestro una vez más el contenido de esa pregunta: ¿Eres tú el Mesías?, ¿eres tú el Hijo de Dios?
La liturgia nos invita a que nos cuestionemos acerca de nuestra coherencia, de donde pongo mis seguridades, muchas veces preferimos comprometer nuestra prioridades por la comodidad,o peor aún por la popularidad
Hoy que celebramos la Fiesta de Nuestra Señora de Guadalupe, la liturgia nos invita a configurar nuestra vida al estilo de la Virgen María , ella que es el camino más inmediato para llegar al Señor.