La liturgia de hoy nos motiva a salir de la oscuridad y ver la luz de la esperanza en las promesas de Dios que son válidas para nosotros aunque estemos alejados de Él.
Hoy meditamos acerca de que siempre es posible volver a empezar, porque siempre existe una vida nueva que Dios es capaz de reiniciar en nosotros más allá de todos nuestros fracasos.
No tengan miedo’, ‘no teman’: es una voz que anima a abrir el corazón para recibir este mensaje De la liturgia de hoy e ir a toda prisa y alegres a contar las novedades del Señor Resucitado.
El Señor nos invita a Ir a Galilea, y el Papa Francisco nos explica lo que significa para todo creyente ir a Galilea. En primer lugar, empezar de nuevo, a pesar y más allá de todos los fracasos.
Hoy no nos conformemos con ser espectadores, seamos también protagonistas en la Pasión del Señor Jesucristo: ¿Qué alcance tiene saber que Jesús murió por mi, a causa mía, para mi salvación?.
¿Cómo me sitúo ante la Pasión de Jesús, en los crucificados de hoy?
Hoy esta frase del Papa Francisco nos lleva a meditar sobre nuestra vida: “La palabra de Jesús tiene el poder de sacar a la luz lo que cada uno tiene en su corazón, que suele estar mezclado, como el trigo y la cizaña”