Hoy la liturgia nos confronta sobre el trigo y la cizaña y nuestra misión de dar trigo, siendo fieles a nuestros compromisos y permitirle que con paciencia, El trabaje en nuestra cizaña.
Hoy como complemento a la formación que hemos venido haciendo sobre el tema de la muerte. Concretamente la relación anda con el Cielo, quiero transcribir este testimonio que me parece maravilloso para reforzar nuestra esperanza.
Hoy en la Fiesta de María Magdalena, la liturgia tienen como idea central la del imperioso deseo de todo el que ama de disfrutar de la presencia de la persona amada.
La liturgia de hoy nos invita a cultivar la fe en Él, en su amor que nos acoge y nos une entre nosotros, en el Espíritu Santo y así no solo cruzar ese “Mar Rojo” que se nos presenta a diario, sino también formar parte de la verdadera familia de Jesús.
Hoy nuestra meditación se basa en la experiencia de los israelitas se asustan y comienzan a lanzar quejas contra Moisés, pues se sienten desilusionados de la promesa que Dios a través de este profeta les había dado.
En la liturgia de hoy Jesus, nos invita a cruzar el mar de la vida. No tengamos miedo, aprendamos a confiar totalmente en Aquel que es infinitamente más grande y poderoso de lo que podemos imaginar.