Hoy la liturgia nos invita a vivir esta alegría, Jesucristo ha vencido a la muerte, al pecado, a la tristeza… y nos ha abierto las puertas de la nueva vida, la auténtica vida, la que el Espíritu Santo va dándonos por pura gracia.
Hoy Sábado Santo la Iglesia permanece junto al Sepulcro de su Señor, meditando su Pasión, su Muerte, su Descenso a los infiernos y esperando, en la oración y el ayuno, su Resurrección.
Hoy es un día especialmente dedicado a la oración ante la cruz de Jesucristo y reflexionar sobre el sentido redentor de su entrega hasta la muerte por la salvación del mundo.
La liturgia de hoy nos invita a vivir la lealtad y la fidelidad. La lealtad está asociada a la fidelidad, alguien leal como Dios quieres, alguien que no te da la espalda, ni con actitudes, ni en pensamientos.
Hoy Martes Santo, la liturgia nos invita a reflexionar sobre la soledad de Jesús y la perplejidad que su anuncio nos puede generar a nosotros también y cómo el pecado puede llevarnos a traicionarlo.
Este día la liturgia nos invita a reflexionar acerca del Siervo de Yahvé, El como nuestra luz y salvación y la importancia que nuestra vida esté centrada en Cristo, en ungirlo con nuestros mejores perfumes.