La Liturgia de hoy nos confronta con la cruda realidad del pecado, el dolor y las consecuencias del mal en el mundo.
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Liturgia del 27 de julio 2026. Ceñidos a Dios para ser Fermento del Reino
La Liturgia de hoy nos enseña que Dios es nuestra roca y creador, nos pide mantenernos fieles a su palabra sin orgullo ni corrupción, y nos muestra cómo su Reino celestial crece desde lo pequeño hasta transformar por completo la vida de toda la humanidad.
Liturgia del 26 de julio 2026. El Reino de Dios: Sabiduría, Discernimiento y el Gozo del Tesoro Encontrado.
La Liturgia de hoy nos invita a acoger fielmente la palabra de Dios en el corazón para recibir la sabiduría que nos permita discernir y elegir el valor supremo de su Reino por encima de cualquier riqueza material.
Liturgia del 25 de julio 2026. Caminar con Jesús en el Servicio Humilde y el Testimonio Valiente.
La fiesta de Santiago Apóstol nos llama a dar un testimonio valiente de la resurrección a través del servicio humilde y la entrega generosa a los demás.
Liturgia del 24 de julio 2026. El Pastor que transforma el Corazón en Tierra Buena.
La liturgia de hoy nos convoca a escuchar con docilidad la voz del Padre, quien reúne con misericordia a su pueblo disperso y le promete pastores sabios según su propio corazón.
CHARLA 2: JESÚS REALMENTE ESTÁ PRESENTE
Continuando con la formación de la Euaristía, aquí les dejo la reflexión de hoy.
Liturgia del 23 de julio 2026. Volver a la Fuente: Un Corazón Abierto al Reino.
La Liturgia nos urge a abandonar las falsas seguridades del pecado y abrir el corazón con sincera conversión para saciar nuestra sed interior en Dios, la única fuente inagotable de agua viva y salvación.
Liturgia del 22 de julio 2026.De la Búsqueda Sedienta al Encuentro Pascual.
La Fiesta de Santa María Magdalena nos invita a pasar de la búsqueda sedienta a la alegría pascual, reconociendo al Resucitado que nos llama por nuestro nombre para enviarnos como testigos de su victoria.
Liturgia del 21 de julio 2026. Fe Coherente: El Vínculo de Amor de la Familia de Dios.
La Liturgia de hoy nos convoca a experimentar la profunda fidelidad y el Amor Misericordioso de un Dios que perdona nuestras faltas. Esta Gracia divina se manifiesta plenamente al integrarnos como su verdadero pueblo y familia, unidos no por lazos de sangre, sino por el cumplimiento de su Voluntad