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Liturgia del 10 de setiembre 2026. La Supremacía de la Caridad.

Posted on septiembre 10, 2026septiembre 9, 2026

LITURGIA DE LA PALABRA.

Introducción:

La Liturgia de hoy nos invita a vivir un amor radical y sin límites, superando el simple conocimiento y derribando los juicios hacia los demás para transformarlo en misericordia concreta.

Esta actitud de compasión y cuidado hacia el prójimo, especialmente hacia el más vulnerable, se entrelaza de manera perfecta con la propuesta de los Focolares en su Palabra de vida de septiembre de 2026: «La caridad no hace mal al prójimo. La caridad es, por tanto, la Ley en su plenitud», nos recuerda que la verdadera fe se manifiesta en no dañar a nadie y en la creatividad para hacer el bien.

 

Lectura de la primera carta del Apóstol San Pablo a los cristianos de Corinto 8, 1. 4b-13

Hermanos:

Con respecto a la carne sacrificada a los ídolos, todos tenemos el conocimiento debido, ya lo sabemos, pero el conocimiento llena de orgullo, mientras que el amor edifica.

Sabemos bien que los ídolos no son nada en el mundo y que no hay más que un solo Dios. Es verdad que algunos son considerados dioses, sea en el cielo o en la tierra: de hecho, hay una cantidad de dioses y una cantidad de señores. Pero para nosotros, no hay más que un solo Dios, el Padre, de quien todo procede y a quien nosotros estamos destinados, y un solo Señor,

Jesucristo, por quien todo existe y por quien nosotros existimos. Sin embargo, no todos tienen este conocimiento. Algunos, habituados hasta hace poco a la idolatría, comen la carne sacrificada a los ídolos como si fuera sagrada, y su conciencia, que es débil, queda manchada. Ciertamente, no es un alimento lo que nos acerca a Dios: ni por dejar de comer somos menos, ni por comer somos más. Pero tengan cuidado que el uso de esta libertad no sea ocasión de caída para el débil.

Si alguien te ve a ti, que sabes cómo se debe obrar, sentado a la mesa en un templo pagano, ¿no se sentirá autorizado, a causa de la debilidad de su conciencia, a comer lo que ha sido sacrificado a los ídolos? Y así, tú, que tienes el debido conocimiento, haces perecer al débil, ¡ese hermano por el que murió Cristo!

Pecando de esa manera contra sus hermanos e hiriendo su conciencia, que es débil, ustedes pecan contra Cristo. Por lo tanto, si un alimento es ocasión de caída para mi hermano, nunca probaré carne, a fin de evitar su caída.

Refñexión:                

El texto expone los conflictos teológicos de la comunidad de Corinto, donde la madurez espiritual chocaba con la debilidad de conciencia de algunos miembros.

San Pablo advierte que el saber envanece, pero solo el amor edifica, instando a respetar a los más débiles ante prácticas como comer lo sacrificado a los ídolos. Aunque la firmeza en la fe otorga libertad cristiana, esta jamás debe convertirse en motivo de escándalo o tropiezo para el prójimo.

San Agustín resumió este principio en la máxima de «ama y haz lo que quieras», subordinando la libertad personal a la caridad. Por ello, el Apóstol sentencia con total claridad que herir la conciencia ajena es pecar directamente contra Cristo.

 

SALMO RESPONSORIAL 138, 1-3. 13-14b. 23-24

¡Llévame por el camino eterno, Señor! 

 

Señor, Tú me sondeas y me conoces, Tú sabes si me siento o me levanto; de lejos percibes lo que pienso, te das cuenta si camino o si descanso, y todos mis pasos te son familiares. 

Tú creaste mis entrañas, me plasmaste en el seno de mi madre: te doy gracias porque fui formado de manera tan admirable. ¡Qué maravillosas son tus obras! 

Sondéame, Dios mío, y penetra mi interior; examíname y conoce lo que pienso; observa si estoy en un camino falso y llévame por el camino eterno. 

Reflexión: 

La meditación del salmo de hoy nos sumerge en la certeza de que el Señor nos sondea y conoce de forma absoluta. Al penetrar desde lejos nuestros pensamientos, Dios entiende incluso aquello que nosotros mismos no logramos comprender en nuestro interior.

Este conocimiento íntimo y amoroso se relaciona perfectamente con la primera lectura, pues nos recuerda que nuestra conciencia y debilidades están expuestas ante Él. Reconocer que el Señor nos conoce mejor que nadie nos invita a deponer el orgullo del falso saber y a actuar con sincera caridad hacia los hermanos.

 

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas 6, 27-36

Jesús dijo a sus discípulos:

Yo les digo a ustedes que me escuchan: Amen a sus enemigos, hagan el bien a los que los odian. Bendigan a los que los maldicen, rueguen por los que los difaman. Al que te pegue en una mejilla, preséntale también la otra; al que te quite el manto, no le niegues la túnica. Dale a todo el que te pida, y al que tome lo tuyo no se lo reclames.

Hagan por los demás lo que quieren que los hombres hagan por ustedes. Si aman a aquellos que los aman, ¿qué mérito tienen? Porque hasta los pecadores aman a aquellos que los aman.

Si hacen el bien a aquellos que se lo hacen a ustedes, ¿qué mérito tienen? Eso lo hacen también los pecadores. Y si prestan a aquellos de quienes esperan recibir, ¿qué mérito tienen? También los pecadores prestan a los pecadores, para recibir de ellos lo mismo.

Amen a sus enemigos, hagan el bien y presten sin esperar nada en cambio. Entonces la recompensa de ustedes será grande y serán hijos del Altísimo, porque Él es bueno con los desagradecidos y los malos.

Sean misericordiosos, como el Padre de ustedes es misericordioso.

Reflexión: 

El Papa Francisco nos enseña que «cuando uno aprende a acusarse a sí mismo es misericordioso con los demás», clave esencial para vivir el Evangelio de hoy.

Jesús nos exige amar a los enemigos a través de acciones concretas: hacer el bien, bendecir y orar por quienes nos dañan. Este amor no es un sentimiento afectivo ni aprueba la injusticia, sino la sabia decisión de buscar el bien y la salvación del otro, desarmándolo con la caridad (de la que nos habla la Palabra de Vida). Para lograrlo, debemos configurar nuestro corazón con el de Cristo, el único capaz de perdonar en nosotros y librarnos del veneno del odio.

De este modo, la regla de oro formulada en positivo se convierte en el fundamento de la verdadera mansedumbre cristiana.

 

Conclusión: 

Las lecturas de hoy y la Palabra de vida de los Focolares nos ofrecen una hoja de ruta clara para edificar el Reino de Dios en nuestra vida cotidiana a través de las siguientes acciones puntuales:

  • Poner el amor por encima del propio saber: La liturgia nos invita a deponer el orgullo intelectual o espiritual para dar prioridad absoluta a las necesidades del prójimo.
  • Proteger la conciencia de los más débiles: Nos impulsa a renunciar a libertades personales o comodidades si estas pueden causar tropiezo o escándalo en la fe de nuestros hermanos.
  • Vivir en la transparencia ante Dios: Al recordar que el Señor nos sondea y conoce por completo, purificamos nuestras intenciones y actuamos con una rectitud sincera.
  • Ejercer la misericordia radical: El Evangelio nos desafía a romper las cadenas del odio respondiendo a los enemigos con bendiciones, oración y la búsqueda de su verdadera salvación.
  • Aplicar la regla de oro en positivo: Nos mueve a tomar la iniciativa para hacer el bien y ser creativos en el amor, tal como enseña el papa Francisco, en lugar de solo evitar hacer el mal.
  • Cumplir la ley desde la caridad: Siguiendo la propuesta de los Focolares, entendemos los mandamientos como un don que libera nuestra capacidad de amar y nos transforma de simples receptores en canales vivos del amor divino.

Oración Final 

Señor Jesús, te pedimos que envíes tu Santo Espíritu para que sea el mapa y la fuerza que conduzca cada uno de nuestros pasos. Danos la humildad necesaria para reconocer nuestras propias faltas antes de mirar las ajenas, y concédenos un corazón lo suficientemente grande como para abrazar a quienes nos cuesta más aceptar. Que tu gracia nos sostenga para no ser motivo de tropiezo para nadie, sino más bien un reflejo vivo de tu compasión y de tu entrega generosa. Transforma nuestra existencia en un canal de tus bendiciones, donde la iniciativa de buscar el bienestar de los demás disuelva cualquier sombra de rencor. Permítenos experimentar la libertad de caminar bajo tu mirada amorosa, para que, configurados contigo, colaboremos activamente en la extensión de tu justicia y de tu paz en medio del mundo.

Amén.

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  • Diario Bíblico 2026. Misioneros Claretianos.
  • Libro Busco tu Rostro, autor Carlos G. Vallés.
  • https://www.evangelizacion.org.mx/evangelio-de-hoy
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  • https://evangeli.net/evangelio/dia/2026-09-10
  • https://www.dominicos.org/predicacion/evangelio-del-dia/hoy

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