La Semana Santa es tiempo de reflexión y revisión de nuestras posturas ante las realidades con las que nos toca vivir. Tiempo para identificarnos con Jesús a través de los misterios que vamos a vivir
Hoy también, los cristianos son perseguidos. Y son perseguidos porque a esta sociedad mundana, a esta sociedad tranquila que no quiere problemas,,le dicen la verdad y le anuncian a Jesucristo. De verdad hoy hay mucha persecución..
Construir un mundo más humano en sintonía con Dios es nuestra vocación cristiana. Una vocación manifiesta, abierta, clara, valiente que afronte las dificultades y contrariedades que la vida nos pueda plantear. Una vocación que cuenta con la energía y el acompañamiento de Dios y su gracia
Conocer a Dios Padre, a su Hijo Jesus y al Espíritu Santo, es la llave de toda la vida de un verdadero creyente. Y esto le da sentido a su Palabra y al cumplimiento de sus preceptos y hacer la Voluntad de Dios.
La verdad os hará libres. Esta verdad es, en definitiva la que transforma nuestra vida: Somos eternamente amados por el Padre, ese Padre que guió la fe de María y la llevo en todo momento a confiar y aceptar su Voluntad.
Hacer la Voluntad de Dios es sin lugar a dudas la guía para ir por el sendero que nos llevará a la salvación. Y la herramienta es lteener un corazón humilde.
El decir “no pecaré más”, implica el dejar muchas o algunas cosas que nos atraen e incluso nos fascinan; pero si en verdad queremos ser santos y vivir la plenitud del amor de Dios, no queda otro camino.
“Anda, y en adelante no peques más” es uno de los últimos gestos de su mensaje salvífico: acoger, guardar silencio, no preguntar, -ni siquiera por el individuo que convirtió a aquella mujer en adúltera; perdonar, perdonar siempre, porque de eso se trataba y se trata.
Ante la dictadura del pensamiento único, lo que pide el Señor es vigilar y rezar; …ser humildes y rezar para que el Señor nos de siempre la libertad del corazón abierto, para recibir su Palabra ¡que es promesa, alegría y alianza! Y con esta alianza ir adelante…”