La liturgia de hoy nos deja un mensaje claro debemos ser colaboradores del plan redentor que Cristo nos ha revelado. Para ello El nos ha marcado el camino, nuestra deber es no desviarnos de él ni a derecha, ni a izquierda.
El Adviento, nos muestra la liturgia de hoy, es un tiempo fuerte de oración: tiempo para hacer plegaria de petición, y sobre todo, oración de profesión de fe. Tiempo de ver y de creer.
La liturgia que vamos escuchando estos días vienen a apoyar nuestro camino de renovación de nuestra vida cristiana y a cimentar así nuestro caminar sobre la Roca Firme.
Hoy continuando nuestras reflexiones sobre los Símbolos de Adviento y para terminar acerca de las figuras del Portal, nos centramos en las enseñanzas que nos traen la mula y el buey.
Hoy celebramos la fiesta de San Andrés, día propicio para que cada uno de nosotros recuerde que sin nosotros el evangelio no llegará a los corazones de todos los hombres