La liturgia de hoy nos invita a reflexionar acerca de la importancia de la fe y sobre diversos temas que harán de nuestra vida una vida auténticamente cristiana, o no.
La liturgia de hoy nos invita a reflexionar acerca de la Divina Providencia y de no hacer distinciones entre buenos y malos, sino a acoger y alegrarnos ante el buen actuar de las personas.
San Pedro nos invita hoy, no sólo a la generosidad, sino a trabajar con alegría y por el bien de los demás, por el bien de nuestra familia, de nuestra empresa, de nuestra comunidad; y a recordar que la verdadera recompensa la recibiremos de Dios.