La liturgia de hoy nos enseña que por el bautismo todos compartimos su sacerdocio espiritual, llamados a ofrecer la vida diaria como un sacrificio vivo.
La liturgia de hoy nos recuerda que fuimos liberados de una conducta inútil mediante la sangre de Cristo, reorientando nuestra fe y esperanza hacia Dios.
La Liturgia de hoy nos enseña que quien lo deja todo por seguir a Cristo con una fe viva y poderosa, supera el vacío del materialismo y halla la verdadera vida en abundancia.
La liturgia de la Palabra, dondenos invita a acoger el llamado divino de transformar el corazón, impulsándonos a vivir con la fidelidad de María Madre de la Iglesia.
Hoy que celebramos la Solemnidad de Pentecostés, y que también recordamos a María Auxiliadora, la liturgia nos invita a romper los miedos para dejarnos transformar por la fuerza del Espíritu Santo.