En la liturgia de hoy el Señor nos promete que El nos purificará, pues es nuestro Pastor y por eso nos protege, nos guarda y muestra su Amor aunque muchas veces como los judíos no entedamos su Palabra.
Al ser el viernes previo al Domingo de Ramos, el tono de la liturgia es de una creciente tensión ante la inminencia de la Pasión, sin embargo, las lecturas nos invitan a confiar en Dios aun en momentos de crisis o incomprensión.
Hoy la liturgia Jesús se identifica con el nombre de Dios (“Yo Soy”), revelando su divinidad. Y nos invita a reflexionar en la fidelidad de la Alianza del Señor con Abraham y con nosotros
La liturgia nos invita a reflexionar sobre la importancia de las decisiones en nuestra vida. La Virgen decidió libremente aceptar el ofrecimiento de Dios, y ese Sí cambio el destino de la humanidad.
La liturgia nos presenta el contraste entre la ceguera de quienes rechazan la verdad y la valentía de quienes se atreven a buscarla a pesar de las dificultades
y se nos invita a confiar nuestra causa al Señor, el justo juez.