La liturgia de hoy nos invita a Amar a Dios verdadermente, aceptar sus correcciones y expresar ese Amor en la única forma posible: amando a todos. Porque esa es la característica del amor de Dios: universalidad.
En esta Fiesta de la Presentación del Niño al templo, en que también se l la Jornada de la Vida Consagrada, la liturgia nos invita a reflexionar sobre si en nuestra vida como cristiano ¿Hay luz en mi vida o camino a oscuras?
La liturgia de hoy nos invita a creer que el Dios del amor se va a dirigir a cada uno de nosotros para recordarnos que anunciar la Palabra y dar testimonio de su misericordia es la forma más importante de expresar nuestro amor al prójimo.