Nos propone la liturgia, meditar un pasaje central del ministerio de Jesús y de sus discípulos, en especial en la vida de Pedro, y de cada uno de nosotros.
Hoy la liturgia nos invita a la coherencia, no podemos decirnos creyentes si solo empleamos palabras bonitas, pero nuestro actuar distorsiona nuestro discurso.
La liturgia de hoy, que celebramos la Fiesta de Santa Rosa de Lima, nos invita a cultivar dos actitudes esenciales para el Reino de los Cielos: la búsqueda y el sacrificio.
Hoy que celebramos la Memoria de Nuestra Señor María Reina, la liturgia de hoy sigue invitándonos a reflexionar sobre nuestro comportamiento como creyentes.