Las lecturas de este domingo nos invitan a evaluar nuestra actitud frente a los bienes, no solo lo que hacemos, sino los sentimientos que gestan en nuestro corazón.
Hoy día de la Solemnidad de la Bienaventurada Virgen María Reina de Los Ángeles , la liturgia no invita a regocijarnos con ella y proclamar las grandezas del Señor.
Vivimos en sociedades polarizadas y con escasez de liderazgo que velen por el bien común, sin embargo como Iglesia estamos llamados a ejercer el papel de mediadores sin favoritismos, esa es nuestra piedra preciosa