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Liturgia del 22 de julio 2026.De la Búsqueda Sedienta al Encuentro Pascual.

Posted on julio 22, 2026julio 21, 2026

LITURGIA DE LA PALABRA. 

Introducción: 

La Liturgia de hoy nos invita a celebrar con gran júbilo la Fiesta de Santa María Magdalena. Su alma sedienta buscó con amor e intensidad al Amado en la oscuridad del sepulcro.

Al escuchar su nombre de labios del Resucitado, su llanto se transformó en una inmensa alegría. Así se convirtió en testigo y misionera, enviada a anunciar a los hermanos que la vida venció a la muerte

 

Lectura del Cantar de los cantares 3, 1-4a; O bíen  2 Cor 5, 14-17

Así habla la esposa: En mi lecho, durante la noche, busqué al amado de mi alma. ¡Lo busqué y no lo encontré! Me levantaré y recorreré la ciudad; por las calles y las plazas, buscaré al amado de mi alma. ¡Lo busqué y no lo encontré! Me encontraron los centinelas que hacen la ronda por la ciudad: “¿Han visto al amado de mi alma?” Apenas los había pasado, encontré al amado de mi alma.

Reflexión:

La búsqueda de María Magdalena ejemplifica al creyente que, por el dolor o la imaginación, no reconoce al Señor resucitado aunque esté presente, limitándose a buscarlo en el sepulcro de sus propias interpretaciones. Esta actitud nos invita a no buscar a Jesús donde decidimos, sino a retornar a la escucha íntima de su palabra y al lugar indicado por Él. La verdadera unión no se encuentra en la oscuridad de las angustias personales, sino en la obediencia a sus promesas y en el recuerdo de sus enseñanzas. En lugar de insistir en nuestras propias conjeturas, la fe requiere la apertura del corazón para reconocer al Maestro en la intimidad y en la comunidad.

 

SALMO RESPONSORIAL  62, 2-6. 8-9

¡Mi alma tiene sed de ti, Señor!

Señor, Tú eres mi Dios, yo te busco ardientemente; mi alma tiene sed de ti, por ti suspira mi carne como tierra sedienta, reseca y sin agua.

Sí, yo te contemplé en el Santuario para ver tu poder y tu gloria. Porque tu amor vale más que la vida, mis labios te alabarán. 

Así te bendeciré mientras viva y alzaré mis manos en tu Nombre. Mi alma quedará saciada como con un manjar delicioso, y mi boca te alabará con júbilo en los labios. 

Veo que has sido mi ayuda y soy feliz a la sombra de tus alas. Mi alma está unida a ti, tu mano me sostiene. 

Reflexión.

El salmo refleja la sed profunda de María Magdalena, quien buscó ardientemente a Dios en la sequedad del sepulcro. Su alma y su carne suspiraban por el Maestro, reconociendo que el amor de Jesús vale más que la vida misma.

Esta intensa búsqueda en la fiesta de hoy nos invita a transformar el dolor en una constante alabanza a su Nombre.Al final, como a la Magdalena, la mano del Resucitado nos sostiene y nos envía a anunciar su victoria.

 

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan 20, 1-3. 11-18

El primer día de la semana, de madrugada, cuando todavía estaba oscuro, María Magdalena fue al sepulcro y vio que la piedra había sido sacada. Corrió al encuentro de Simón Pedro y del otro discípulo al que Jesús amaba, y les dijo: “Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto”.

Pedro y el otro discípulo salieron y fueron al sepulcro. María se había quedado afuera, llorando junto al sepulcro. Mientras lloraba, se asomó al sepulcro y vio a dos ángeles vestidos de blanco, sentados uno a la cabecera y otro a los pies del lugar donde había sido puesto el cuerpo de Jesús. Ellos le dijeron: “Mujer, ¿por qué lloras?” María respondió: “Porque se han llevado a mi Señor y no sé dónde lo han puesto”. Al decir esto se dio vuelta y vio a Jesús, que estaba allí, pero no lo reconoció. Jesús le preguntó: “Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas?” Ella, pensando que era el cuidador del huerto, le respondió: “Señor, si tú lo has llevado, dime dónde lo has puesto y yo iré a buscarlo”.

Jesús le dijo: “¡María!” Ella lo reconoció y le dijo en hebreo: “¡Raboní!”, es decir “¡Maestro!”

Jesús le dijo: “No me retengas, porque todavía no he subido al Padre. Ve a decir a mis hermanos: “Subo a mi Padre y Padre de ustedes; a mi Dios y Dios de ustedes””.

María Magdalena fue a anunciar a los discípulos que había visto al Señor y que Él le había dicho esas palabras.

Reflexión:

Este  texto nos muestra como el camino de María Magdalena,  viniendo de lejos hasta llegar muy lejos, es el nuestro. En el amanecer de la Resurrección buscó al Maestro,pero atrapada en su propia lógica ante el sepulcro, ella ama intensamente a Jesús, pero es incapaz de reconocer su presencia viva.  Aunque su dolor inicial le impedía ver la nueva realidad, bastó que Jesús la llamara por su nombre para reconocerlo vivo y ahí frente al Resucitado y descubrió la grandeza de ser hija de Dios Padre.

Esa misma presencia viva y personal es la que hoy nos sale al encuentro y nos espera en el Santísimo Sacramento.

 

Conclusión:

Concluímos esta reflexion de  Liturgia de hoy con  el Papa Francisco quien nos recordaba  que contemplar al Resucitado nos lleva a la plena confesión: “He visto al Señor”.

Esto nos cuestiona:

  • ¿Cuántas veces no lo reconocemos por seguir buscándolo ciegamente bajo nuestra propia lógica, expectativas y dolor?
  • ¿O cuántas veces sí lo reconocemos porque, habiendo hecho silencio, escuchamos que Cristo nos llama por nuestro nombre?
  • Es ahí cuando todo cambia radicalmente, pasando de la sequedad del sepulcro a la alegría de la misión.
  • Sostenidos por su amor, somos enviados como testigos a anunciar que el Padre nos ha hecho sus hijos.

Oración Final:

Señor Dios, que encomendaste a santa María Magdalena el anuncio de la alegría pascual, concédenos, por su intercesión, la gracia de tu guía divina para hacer silencio, derribar nuestra propia lógica y reconocer tu voz cuando nos llamas por nuestro nombre.

Ayúdanos a responder con fidelidad a los cuestionamientos de nuestra vida, para que, transformados por tu amor, seamos testigos valientes de Cristo vivo y lleguemos a contemplarlo reinando en tu gloria. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.

Amén.

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Tomado de :

  • Folleto La Misa de Cada Día.
  • https://www.eucaristiadiaria.cl/dia_cal.php?fecha=2026-07-22
  • https://evangeli.net/evangelio
  • https://www.evangelizacion.org.mx/lecturas/evangelio/22-07-2026
  • https://www.eucaristiadiaria.cl/dia_cal.php?fecha=2026-07-22

Palabra de Vida Mes de Julio: «Y el que la recibe en tierra fértil es el hombre que escucha la Palabra y la comprende. Este produce fruto» (Mt 13, https://ciudadnueva.com.ar/categoria/palabra-de-vida/

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