La liturgia de hoy nos recuerda que nuestra vida cristiana debe basarse en ser personas de fiar pues damos testimonio del Evangelio y a profundizar en la administración responsable de los bienes terrenos.
Las lecturas de la liturgia de hoy nos enseñan la humildad, la aceptación y la responsabilidad individual ante Dios, que no juzga por la apariencia sino por el corazón y la acción.
Lectura del libro del Apocalipsis 7, 2-4. 9-14 Yo, Juan, vi a un Ángel que subía del Oriente, llevando el sello del Dios vivo. Y comenzó a gritar con voz potente a los cuatro Ángeles que habían recibido el poder de dañar a la tierra y al mar: “No dañen a la tierra, ni al…