La Liturgia nos abre un horizonte de la gratuidad, particularmente en expresado en el servicio generoso y solidario y nos alerta acerca del comportamiento de algunos lideres políticos que no atiendan al pueblo.
La liturgia de hoy que celebramos la Dedicación de la Basílica de San Juan Letrán, la catedral de Roma, nos invita a sentirnos más enérgicamente piedras vivas de la única Iglesia de Cristo, reafirmando nuestra comunión eclesial.