Hoy la liturgia nos invita a levantarnos de todo aquello que nos impide avanzar en el camino del Señor; que nos impide reconocer que somos cuerpo de Cristo y ovejas de su rebaño.
Hoy la liturgia nos continua animando a crecer en la fe, pues la fe es fiarse de cuanto se dice de Dios, es palabra confiada. Y la Eucaristìa es un Misterio de fe.
Hoy que celebramos la Santa Cruz, la liturgia nos recuerda que nosotros los creyentes exaltamos la cruz de Jesús, porque en ella se reveló al máximo el amor de Dios por la humanidad.
La liturgia de hoy nos enseña que no es la permisividad de los Corintios, ni la rigurosidad de los escribas y fariseos, sino la fe es la que nos devuelve al buen camino.