Hoy en la liturgia El Señor nos ofrece su Paz para que las contrariedades o tribulaciones, no nos detengan en la proclamación de la Buena Nueva, al contrario que proclamemos la Gloria de su Reinado.
Hoy en la liturgia de la Palabra vemos, como en la actualidad, se repite el ciclo de la historia envuelta en Amor Misericordioso del mismo y único Dios que asume lo nuestro y nos salva.