Las lecturas, en este V día de la Octava de Navidad, nos invitan a comprometernos con vivir una fe aut{entica, visible en nuestras obras y en nuestro trato fraterno, para que la Luz de Cristo brille realmente en nuestras vidas.
Hoy celebramos la Fiesta del apóstol san Juan y la liturgia nos invita a como él, tener una fe viva, concreta que nazca del encuentro con Jesús y se convierta en testimonio gozoso para los demas.
La liturgia de esta Solemnidad, nos invita a contemplar el misterio de un Dios que se hace hombre, que asume nuestra condición para compartir nuestra vida y ofrecernos la suya.
La liturgia nos brinda un recordatorio constante de la grandeza de Dios en nuestra vida, este llamado a la alegría espiritual, a la humildad y a la acción de gracias, haciendo nuestra la misión de proclamar a Cristo, el Salvador.