Nuestra preparación a la Navidad, a la fiesta en la que el Dios que salva se hace hombre, debe forzosamente incluir una vitalización de nuestra fe en el Dios que no nos abandona, sobre todo en los momentos difíciles. Hijo de David, compadece de nosotros!, debe ser nuestro clamor al Señor, pues nuestra relación con el Señor, es precisamente esto, una relación humilde y confiada desde mi criaturidad con el Creador.
Tu del 5 de diciembre 2019. Confíen siempre en el Señor porque El es nuestra fortaleza para siempre.
Hoy recibimos una invitación a pasar por el corazón un día de nuestra vida, a poner nombre a aquello que hemos ido viviendo, realizando y después a preguntarnos ¿En qué medida hemos ido, a través de ello, viviendo el amor y el abrazo de Dios a la realidad concreta y a los otros que Dios va poniendo en nuestro camino? ¿Hemos podido vivir esa realidad desde la esperanza puesta en Cristo y desde el deseo de seguirle? Pidamos en este día al Señor que nos ayude a enraizarnos cada vez más en Él para que sea nuestra roca.
Liturgia del 4 de diciembre 2019. Esperemos y gocémonos en la esperanza que nos trae la Encarnación.
La lectura del profeta Isaías nos sitúa en una comida preparada por el Señor. El banquete es como la vida en el Reino de Dios. La realidad no defrauda a los que esperan. Las lágrimas de los que sufren serán enjugadas. Ya no habrá llanto ni dolor. El evangelio nos lleva a meditar en la gente que en medio de su dolor y angustia acuden al Señor porque ven en El un hombre distinto. El anuncia un nuevo mundo y lo respalda con su testimonio.
Liturgia del 3 de diciembre 2019. Ven Señor, Rey de paz y de justicia.
Sabiendo que una de las características del tiempo de Adviento es la espera del Mesías y la súplica insistente por su venida, por eso iniciemos esta meditación con el Salmo y pidamos, “Ven Señor, Rey de paz y de justicia. y llenándonos del Espíritu Santo, vivamos esta espera con alegría y confianza de ser bienaventurados porque El viendo nuestra pequeñez nos ha revelado su sabiduría.
Oracion del evangelio del 2 de diciembre 2019. Mt 8, 5-11
Mi Señor, bendito sea tu inmenso amor con el que me acoges y perdonas. Tus grandes lecciones de fe, llenas de grandeza y sencillez, abrigan mi vida. Ayúdame a ser un instrumento tuyo, para que los demás y los míos, experimenten la gracia de esa alegría que tienes para cada uno de nosotros. Como aquel…
Liturgia del 2 de diciembre 2019. Les aseguro que en ningún israelita he encontrado una fe tan grande.
Vayamos con alegría al encuentro del Señor, nos invita el salmo. Nos encontramos en los primeros compases del tiempo litúrgico del Adviento. Pidamos al Señor Dios nuestro, a esperar ardorosamente la venida de tu Hijo Jesucristo para que, cuando llegase y llame, nos encuentre esperándolo en la oración y alegrándonos en su alabanza..