Hoy la liturgia nos cuestiona: ¿Te habías dado cuenta de todo lo que contiene nuestra vida y relación con Cristo? Qué es lo más importante para cada uno de nosotros de Jesús, que sane, que enseñe o que El salva?
La liturgia de hoy nos invita a superar nuestro desánimo, individualismo y cualquier ritualismo para ir en pos del trabajo como Iglesia que somos y ante las necesidades humanas superar las demandas del ritual del Sábado.
La liturgia de hoy nos muestra a Jesús como el Hijo de Dios y nos invita a obedecerlo y rendirle el honor que se le debe por ser el Mesías enviado por el Padre.