Menu
Vive Feliz
  • Inicio
  • Blog
    • Sanacion
      • Familiar
    • Formación
      • Infantil
    • Espiritual
    • Inteligencia Emocional
      • El poder de la mente
    • Archivo
  • Liturgias Diarias
  • Contacto
Vive Feliz

Liturgia del 4 de octubre 2026. Llamados a dar frutos de Gracia y Santidad.

Posted on octubre 4, 2026octubre 3, 2026

LITURGIA DE LA PALABRA 

Introducción: 

La alegría del domingo nos reúne como comunidad, pero también nos confronta con la responsabilidad y el discernimiento ante el juicio del Señor. A través de la imagen de la viña, se nos revela que Dios espera frutos de justicia y fidelidad de su pueblo. Asimismo, se nos exhorta a la paz y a vivir según lo recto para dar una respuesta coherente. De este modo, la celebración de hoy es un llamado a revisar nuestra vida y dar los frutos que el Reino exige antes de su instauración definitiva.

 

Lectura del libro de Isaías 5, 1-7

Voy a cantar en nombre de mi amigo el canto de mi amado a su viña. Mi amigo tenía una viña en una loma fértil. La cavó, la limpió de piedras y la plantó con cepas escogidas; edificó una torre en medio de ella y también excavó un lagar. Él esperaba que diera uvas, pero dio frutos agrios.

Y ahora, habitantes de Jerusalén y hombres de Judá, sean ustedes los jueces entre mi viña y yo. ¿Qué más se podía hacer por mi viña que yo no lo haya hecho? Si esperaba que diera uvas, ¿por qué dio frutos agrios?

Y ahora les haré conocer lo que haré con mi viña; quitaré su valla, y será destruida, derribaré su cerco y será pisoteada. La convertiré en una ruina, y no será podada ni escardada. Crecerán los abrojos y los cardos, y mandaré a las nubes que no derramen lluvia sobre ella.

Porque la viña del Señor de los ejércitos es la casa de Israel, y los hombres de Judá son su plantación predilecta. ¡Él esperó de ellos equidad, y hay efusión de sangre; esperó justicia, y hay gritos de angustia!

Reflexión:

El poema de la viña es un canto de amor y teología profética que expresa el esmero y la honda tristeza de Dios ante la desilusión de su pueblo. Esta composición revela los sentimientos divinos hacia Israel, que en lugar de cosechar buenos frutos como correspondía a tanto cuidado y paciencia, terminó dando frutos amargos. Por lo tanto, el reproche y la amenaza de abandono se convierten en una advertencia clara para la comunidad elegida. La reflexión final nos confronta directamente, exigiéndonos que nuestra propia vida responda con frutos buenos y coherentes al cuidado amoroso de Dios.
 

SALMO RESPONSORIAL 79, 9. 12-16. 19-20

La viña del Señor es su pueblo.

Tú sacaste de Egipto una vid, expulsaste a los paganos y la plantaste; extendió sus sarmientos hasta el mar y sus retoños hasta el Río. 

¿Por qué has derribado sus cercos para que puedan saquearla todos los que pasan? Los jabalíes del bosque la devastan y se la comen los animales del campo. 

Vuélvete, Señor de los ejércitos, observa desde el cielo y mira: ven a visitar tu vid, la cepa que plantó tu mano, el retoño que Tú hiciste vigoroso. 

Nunca nos apartaremos de ti: devuélvenos la vida e invocaremos tu Nombre. ¡Restáuranos, Señor de los ejércitos, que brille tu rostro y seremos salvados! 

Reflexión: 

El salmo responde al dolor de la desilusión divina transformando el reproche en una conmovedora súplica comunitaria de restauración. Al reconocer que el pueblo es esa misma planta sagrada desprotegida y bajo la ira, la asamblea clama al cuidador celestial para que regrese, mire desde el cielo y visite nuevamente su plantación. Esta oración litúrgica confiesa la fragilidad humana ante el abandono, implorando la gracia necesaria para no volver a alejarse de su amor. Así, el canto se convierte en el puente perfecto entre la advertencia profética y el arrepentimiento sincero de la comunidad. De este modo, se ruega que resplandezca el rostro divino para obtener definitivamente la salvación.

 

Lectura de la carta del Apóstol san Pablo a los cristianos de Filipos 4, 6-9

Hermanos:

No se angustien por nada, y en cualquier circunstancia, recurran a la oración y a la súplica, acompañadas de acción de gracias, para presentar sus peticiones a Dios. Entonces la paz de Dios, que supera todo lo que podemos pensar, tomará bajo su cuidado los corazones y los pensamientos de ustedes en Cristo Jesús.

En fin, mis hermanos, todo lo que es verdadero y noble, todo lo que es justo y puro, todo lo que es amable y digno de honra, todo lo que haya de virtuoso y merecedor de alabanza, debe ser el objeto de sus pensamientos.

Pongan en práctica lo que han aprendido y recibido, lo que han oído y visto en mí, y el Dios de la paz estará con ustedes.

Reflexión: 

Esta lectura funciona como la contrarréplica al profeta, describiendo de forma práctica la verdadera calidad del fruto que Dios espera de su viña. Pablo exhorta a la comunidad cristiana a identificarse en el mundo mediante la alegría, la comprensión, la verdad, lo justo y la limpieza de corazón. Asimismo, invita a desterrar la angustia recurriendo siempre a la oración, la súplica y la acción de gracias en toda circunstancia. Quien vive así recibe una paz interior profunda que custodia la mente y evita que se justifique la violencia o la guerra. En definitiva, el texto nos llama a hacer el bien en todo momento para que la paz de Dios tome el cuidado de nuestras vidas.

 

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo 21, 33-46

Jesús dijo a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: “Escuchen esta parábola: Un hombre poseía una tierra y allí plantó una viña, la cercó, cavó un lagar y construyó una torre de vigilancia. Después la arrendó a unos viñadores y se fue al extranjero.

Cuando llegó el tiempo de la vendimia, envió a sus servidores para percibir los frutos. Pero los viñadores se apoderaron de ellos, y a uno lo golpearon, a otro lo mataron y al tercero lo apedrearon. El propietario volvió a enviar a otros servidores, en mayor número que los primeros, pero los trataron de la misma manera.

Finalmente, les envió a su propio hijo, pensando: “Respetarán a mi hijo”. Pero, al verlo, los viñadores se dijeron: “Éste es el heredero: vamos a matarlo para quedarnos con su herencia”. Y apoderándose de él, lo arrojaron fuera de la viña y lo mataron.

Cuando vuelva el dueño, ¿qué les parece que hará con aquellos viñadores?”

Le respondieron: “Acabará con esos miserables y arrendará la viña a otros, que le entregarán el fruto a su debido tiempo”.

Jesús agregó: “¿No han leído nunca en las Escrituras:

“La piedra que los constructores rechazaron ha llegado a ser la piedra angular: ésta es la obra del Señor, admirable a nuestros ojos?” Por eso les digo que el Reino de Dios les será quitado a ustedes, para ser entregado a un pueblo que le hará producir sus frutos”.

Los sumos sacerdotes y los fariseos, al oír estas parábolas, comprendieron que se refería a ellos. Entonces buscaron el modo de detenerlo, pero temían a la multitud, que lo consider.

Reflexión: 

El Papa Francisco nos explicaba que olvidar la gratuidad divina nos encierra en la triste ilusión de no necesitar amor ni salvación.

Ante esto, la parábola nos confronta con la inversión de amor del Padre, quien espera frutos buenos frente al riesgo de nuestra propia esterilidad. Asimismo, advierte que los frutos de santidad pertenecen solo a Dios y no a la gloria humana de los trabajadores de la viña. Finalmente, se nos invita a permanecer unidos a la vid original que es Cristo, recibiendo la savia divina de su corazón. Vivir desde esta gracia nos permite dar los frutos que el Creador espera de su Iglesia en el mundo.

 

Conclusión: 

La liturgia nos invita a que, como viñadores del Reino, renovemos nuestro compromiso con Dios. Para lograrlo en nuestro diario vivir, podemos enfocarnos en estas acciones:

  • Practicar la gratitud diaria: Reconocer cada mañana que todo bien y talento proviene del amor gratuito de Dios, desterrando el orgullo de creer que nos hacemos a nosotros mismos.
  • Producir frutos de justicia: Actuar con rectitud, verdad y honestidad en el trabajo, la familia y el entorno, respondiendo con esmero al cuidado que el Creador nos brinda.
  • Alimentar la paz interior: Desterrar la angustia y la violencia mediante la oración constante, la súplica y la acción de gracias en cualquier circunstancia de la vida.
  • Trabajar para la gloria divina: Ofrecer nuestras buenas obras y éxitos cotidianos a Dios, recordando que somos servidores de su obra y no dueños de los resultados.
  • Permanecer unidos a la fuente original: Buscar la comunión frecuente con el Señor para recibir la fuerza que nos permita dar los frutos de santidad que el mundo necesita.

Oración Final: 

Señor Jesús, Dueño de la mies:
Hoy nos presentamos ante ti con un corazón dispuesto a transformar nuestra existencia en un reflejo fiel de tu generosidad. Nos comprometemos a desterrar la autosuficiencia, asumiendo con humildad el lugar de humildes servidores que custodian la viña que nos has confiado
Queremos que nuestras obras hablen de ti, sembrando reconciliación donde haya conflicto y manifestando transparencia en cada decisión de nuestra jornada.
Que tu Espíritu sostenga nuestra fidelidad para que, al final del camino, podamos entregarte una cosecha abundante que exalte únicamente tu santo nombre.
Amén.
________________________________________________________________________________________________________________
Tomado de: 
  • Folleto La Misa de Cada Día
  • https://www.eucaristiadiaria.cl/dia_cal.php?fecha=2026-10-04
  • Diario Bíblico 2026. Misioneros Claretianos. 
  • https://www.vaticannews.va/es/evangelio-de-hoy/2026/10/04.html
  • https://www.evangelizacion.org.mx/evangelio-de-hoy
  • https://oracionyliturgia.archimadrid.org/category/comentario-a-las-lecturas/
  • https://www.dominicos.org/predicacion/evangelio-del-dia/hoy

Palabra de Vida Mes de Setiembre 2026. «No maltratarás al extranjero ni lo oprimirás, porque ustedes fueron extranjeros en Egipto» (Ex 22, 20) https://ciudadnueva.com.ar/categoria/palabra-de-vida/

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Categorías

  • Archivo (23)
  • Blog (2.941)
    • Espiritual (573)
    • Familia (2)
    • Inteligencia Emocional (24)
      • El poder de la mente (6)
    • Sanacion (19)
      • Familiar (3)
      • Personal (5)
  • Formación (148)
    • Infantil (13)
  • Liturgias Diarias (2.638)

Entradas recientes

  • Liturgia del 4 de octubre 2026. Llamados a dar frutos de Gracia y Santidad. octubre 4, 2026
  • Liturgia del 3 de octubre 2026. La Sabiduría de la pequeñez ante el Misterio de Dios. octubre 3, 2026
  • Liturgia del 2 de octubre 2026. Memorial de los Ángeles: Humildad y Cuidado Providencial octubre 2, 2026
  • Liturgia del 1 de octubre 2026. Santa Teresa de Lisieux: El triunfo de la Fe en el desprendimiento y La Cruz octubre 1, 2026
  • Liturgia del 30 de setiembre 2026. San Jerónimo: Decisión radical ante el Misterio de Dios septiembre 30, 2026

Meta

  • Acceder
  • Feed de entradas
  • Feed de comentarios
  • WordPress.org
©2026 Vive Feliz | Rosa Otárola