En un mundo secularizado y que en muchos ámbitos hasta niega la existencia de Dios, la liturgia de hoy nos trae consuelo, alegría y esperanza al constatar como el Señor recuerda su Alianza Eternamente. .
Hoy que celebramos la memoria de la Bienaventurada Virgen María del Monte Carmelo, la liturgia nos recuerda que es precisamente en los humildes y sencillo que el Señor hace florecer su Gloria.