El la última semana del año litúrgico, la liturgia nos da un mensaje esperanzador a fin de llenarnos de confianza y alcanzar la gracia de un corazón limpio que se da por entero a El.
Hoy en la celebración de la Presentación de la Virgen María al Templo, la liturgia nos hace una llamada a presentarnos también nosotros ante el Señor y decirle: aquí estoy, Señor para hacer tu voluntad.