La liturgia de hoy nos invita a restituirle a Dios su lugar como Dios de nuestra vida, en nuestra familia, en nuestra empresa, en nuestro gobierno y a esperar con fe y confianza la venida del Hijos del Hombre que nos traerá la liberación.
Oración para el 26 de noviembre 2020.
Buenos días mi Señor. Te alabamos y te bendecimos por el sueño reparador de anoche y que nos permite hoy despertar con energías renovadas para emprender este día. Gracias por el silencio de este amanecer que nos ayuda a interiorizar y escuchar nuestro corazón que hoy clama a Ti y a Tu Misericorida por el…
Oración para el 25 de noviembre 2020.
¡Alégrese toda la tierra! ¡Alégrense las islas numerosas! ¡El Señor es Rey!… Los cielos anuncian su justicia; todos los pueblos ven su gloria. Sal 97:1, 6 En esta primera hora del día, te alabamos y bendecimos Dios Padre nuestro, ante , tu victoria y ante todas tus maravillas, y por eso alegres elevamos un cántico nuevo, proclamado ante…
Oración para el 24de noviembre 2020.
“Alégrese el cielo, goce la tierra…Delante del Señor, que ya llega, ya llega a regir la tierra: regirá el orbe con justicia y los pueblos con fidelidad.” Sal 95. Buenos días mi Señor, esta mañana, mi primer sentimiento es de Alabanza y Glorificación a Ti, Dios Padre que riges con Amor y Misericordia todo y a…
Liturgia del 23 de noviembre 2020. Temporas de la Actividad humana.
Hoy en el marco de la celebración de las Temporas por la actividad humana, liturgia nos insta a vivir cumPara quien tiene estos apegos «la riqueza es un ídolo. No tiene necesidad de un pasado, de una promesa, de una elección, de futuro, de nada. Aquello de lo que se preocupa es de lo que puede suceder». Pero ciertamente no le orienta hacia una promesa y por ello permanece confundido, solo. «Por ello Jesús nos dice: “O Dios o la riqueza, o el reino de Dios y su justicia o las preocupaciones”. Sencillamente nos invita a caminar por la senda de ese don tan grande que nos dio: ser sus elegidos. Con el bautismo somos elegidos en el amor», afirmó el Pontífice.pliePara quien tiene estos apegos «la riqueza es un ídolo. No tiene necesidad de un pasado, de una promesa, de una elección, de futuro, de nada. Aquello de lo que se preocupa es de lo que puede suceder». Pero ciertamente no le orienta hacia una promesa y por ello permanece confundido, solo. «Por ello Jesús nos dice: “O Dios o la riqueza, o el reino de Dios y su justicia o las preocupaciones”. Sencillamente nos invita a caminar por la senda de ese don tan grande que nos dio: ser sus elegidos. Con el bautismo somos elegidos en el amor», afirmó el Pontífice.ndo nuestros deberes laborales como si trabajáramos para Dios y, no a poner el éxito meramente material como prioridad.