La liturgia de hoy nos invita a fortalecer la fortaleza y la confianza y a tener fe de que la semilla del reino crece por la fuerza y la vida que ya está en el y a nosotros nos corresponde compartir la Palabra y nuestro testimonio.
La liturgia de hoy nos invita a no vivir en la oscuridad, todo lo contrario, a permanecer en Su Amor y así vivir con intensidad la fe, la aceptación de Jesús en nuestra vida, con corazón sincero, con el corazón purificado de mala conciencia.
La liturgia de hoy nos invita a meditar si realmente creemos que Jesús ofreció a Dios un sacrificio definitivo por la redención de todos. Qué tipo de terrenos somos para la semilla que El quiere sembrar en el terreno de nuestro corazon?