La liturgia nos habla sobre los mandatos y decretos de Dios que son la expresión de su Voluntad y Santidad, diseñados para guiar la conducta humana y establecer una relación justa con El y con el prójimo.
Las lecturas de este domingo nos muestran, este tiempo, como tiempo de preparación, como tiempo de sed del Señor y también nos habla de manantiales inesperados.
¿Qué Dios hay como Tu? Es la frase que cenra nuestra meditación de la liturgia de Dios y es que debido a Su amor por nosotros, Dios quiere que estemos con Él. Su misericordia es necesaria para que eso suceda; hay una conexión inseparable entre el amor y la misericordia de Dios.