La reflexión pasada hablamos sobre la importancia de ser mamá y de asirnos al lado materno de Dios. Hoy terminamos meditando sobre la trascendental presencial de la Virgen María.
Hoy la liturgia nos invita a hacer la Voluntad de Dios que no necesariamente son holocaustos y sacrificios, sino aceptar la invitación en el banquete y ponernos el traje de fiesta.
Hoy siguiendo con las meditaciones, en este mes que celebramos el Día de la Madre, sobre la importancia de las Madre, hemos reflexionado sobre el Amor Materno de Dios.