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Liturgia del 22 de abril 2026. Jesús, el Pan de Vida que nos sacia para siempre

Posted on abril 22, 2026abril 21, 2026

LITURGIA DE LA PALABRA.

Introducción:

La Palabra de Dios nos invita hoy a profundizar en el misterio de nuestra fe: Jesús no solo ha vencido a la muerte, sino que se nos entrega como el Pan de Vida que sacia toda nuestra sed de infinito, ese que nos motiva a  llevar la alegría de la fe en medio de la dificultad.

 

PRIMERA LECTURA de los Hechos de los Apóstoles 8, 1b-8

Después de la muerte de Esteban, se desencadenó una violenta persecución contra la Iglesia de Jerusalén. Todos, excepto los Apóstoles, se dispersaron por las regiones de Judea y Samaría.

Unos hombres piadosos enterraron a Esteban y lo lloraron con gran pesar. Saulo, por su parte, perseguía a la Iglesia; iba de casa en casa y arrastraba a hombres y mujeres, llevándolos a la cárcel. 

Los que se habían dispersado iban por todas partes anunciando la Palabra. 

Felipe descendió a la ciudad de Samaría y allí predicaba a Cristo. Al oírlo y al ver los milagros que hacía, todos recibían unánimemente las palabras de Felipe. Porque los espíritus impuros, dando grandes gritos, salían de muchos que estaban poseídos, y buen número de paralíticos y lisiados quedaron sanos. Y fue grande la alegría de aquella ciudad.

Reflexión:

El poder de Cristo a través de sus apóstoles se manifiesta por la autoridad con la que Felipe expulsaba espíritus inmundos, por la fortaleza con la que sanaba a los débiles y a los enfermos; muchos paralíticos y lisiados se curaban. El Espíritu, traía no solo la paz a los que antes eran enemigos, sino también el otro gran fruto por excelencia: la alegría.

En este tiempo de pascua nosotros pedimos que este Espíritu de Cristo también rompa nuestras fronteras y reservas mentales, que nos demos cuenta de que Dios no hace acepción de personas y ha enviado a su Hijo para ser salvador y redentor de todos los hombres sin excepción. Qué mayor regalo que poder ser nosotros servidores de la alegría de Cristo, trayendo no solo sus palabras, sino también sus obras, sus signos eficaces, a los hombres de hoy.

Así lo hizo el Papa León XIV, durante EL encuentro celebrado en la Catedral de San José en Bamenda, en Camerún, en el que afirmó “El mundo está siendo destruido por unos pocos tiranos y se mantiene en pie gracias a una inmensidad de hermanos y hermanas solidarios”…

 

SALMO RESPONSORIAL 65, 1-3a. 4-7a

¡Aclame al Señor toda la tierra!

¡Aclame al Señor toda la tierra! ¡Canten la gloria de su Nombre! Tribútenle una alabanza gloriosa, digan al Señor: “¡Qué admirables son tus obras!” 

Toda la tierra se postra ante ti, y canta en tu honor, en honor de tu Nombre. Vengan a ver las obras del Señor, las cosas admirables que hizo por los hombres. 

Él convirtió el Mar en tierra firme, a pie atravesaron el Río. Por eso, alegrémonos en Él, que gobierna eternamente con su fuerza. 

Reflexión:

El salmista pide que “toda la tierra” aclame, lo que nos recuerda que la salvación de Cristo no es solo para un grupo pequeño o una nación, sino que abarca a toda la humanidad y a la creación misma y nos invita a ver las obras de Dios, contemplar su esplendor a la luz de la fe y en la intimidad de la oración. 

 

EVANGELIO según san Juan 6, 35-40

Jesús dijo a la gente:  Yo soy el pan de Vida. El que viene a mí jamás tendrá hambre; el que cree en mí jamás tendrá sed. Pero ya les he dicho: ustedes me han visto y sin embargo no creen. 

Todo lo que me da el Padre viene a mí, y al que venga a mí Yo no lo rechazaré, porque he bajado del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la de Aquél que me envió. La voluntad del que me ha enviado es que Yo no pierda nada de lo que Él me dio, sino que lo resucite en el último día.

Esta es la voluntad de mi Padre: que el que ve al Hijo y cree en Él, tenga Vida eterna y que Yo lo resucite en el último día.

Reflexión:

En este texto Jesús nos habla de que con El jamás tendremos hambre ni  sed. Pero, ¿de qué “sed” y qué “hambre” se trata? En definitiva, son el hambre y la sed de la “vida eterna”.

El hambre y la sed físicas son sólo un pálido reflejo de un profundo deseo que cada hombre tiene ante la vida divina que solamente Cristo puede alcanzarnos. «Ésta es la voluntad de mi Padre: que todo el que vea al Hijo y crea en Él, tenga vida eterna» . ¿Y qué debemos hacer para obtener esta vida eterna tan deseada? ¿Algún hecho heroico o sobre-humano? ¡No!, es algo mucho más simple. Por eso, Jesús dice: «Al que venga a mí no lo echaré fuera»  Nosotros sólo tenemos que acudir a Él, ir a Él.

Estas palabras de Cristo nos estimulan a acercarnos a Él cada día en la Misa. ¡Es la cosa más sencilla en el mundo!: simplemente, asistir a la Misa; rezar y entonces recibir su Cuerpo. Cuando lo hacemos, no solamente poseemos esta nueva vida, sino que además la irradiamos sobre otros

Conclusión:

En un mundo como el nuestro, muchos se presentan como fuente de vida y garantía de esperanza, pero ni esta ni aquella son auténticas, porque hunden sus raíces en ideologías malsanas instaladas en la comodidad del bienestar aparente.

 Y cuando Jesús habla de vida no se refiere solo a la vida biológica o a la vida material, sino a la vida en su totalidad, a la vida anímica, la vida psicológica o la vida espiritual; la misma vida existencial, es decir, la vida en el tiempo y en la eternidad. 

La vida autentica que nos ofrece el Señor crea en nosotros sentimientos de solidaridad y de cercanía, es una vida que se vierte en los demás, como agua limpia, riega los surcos resecos que agrietan el corazón de los hombres. Vivir esta auténtica vida no siempre es fácil, esta solidaridad, esta cercanía no siempre son bien recibidas por situaciones personales y sociales manifiestamente injustas y egoístas.

Oración para el Tiempo de Pascua

Señor Jesús Resucitado, Tú que venciste a la muerte y nos llenas de esperanza, renueva en nosotros la alegría de tu presencia viva.

Danos un corazón abierto para reconocer Tu Luz en cada hermano y hermana, en medio de nuestras comunidades y en el caminar de la historia.

Que la fuerza de Tu Resurrección nos impulse a llevar Tu Paz y Tu Amor a todos los rincones del mundo, siendo testigos valientes de Tu Evangelio. Amén. 

Tomado de: 

  • Folleto La Misa de Cada Día.
  • https://www.eucaristiadiaria.cl/dia_cal.php?fecha=2026-04-22
  • Diario Bíblico 2026. Misioneros Claretianos.
  • Libro Busco Tu Rostro, autor Carlos G. Vallés
  • https://www.evangelizacion.org.mx/evangelio-de-hoy
  • https://evangeli.net/evangelio
  • https://www.rtve.es/noticias/20260417
  • https://www.dominicos.org/predicacion/evangelio-del-dia/hoy/
  • https://oracionyliturgia.archimadrid.org/2026/04/22/

Palabra de Vida Mes de Abril: “Quédate con nosotros, porque ya es tarde y el día se acaba” (Lucas 24, 29) https://ciudadnueva.com.ar/categoria/palabra-de-vida/

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