LITURGIA DE LA PALABRA.
Introducción:
La Liturgia de hoy nos une a la Celebración de la Memoria de Nuestra Madre del Rosario para contemplar los misterios del Amor divino.
Ella nos enseña a vivir en profunda comunión fraterna, derribando barreras para caminar juntos en la fe. Con su ejemplo, aprendemos a dirigirnos al Padre Celestial mediante la oración confiada, pidiendo el perdón y el pan diario. Su humilde entrega nos guía a meditar la Palabra en el corazón y a responder con un sí generoso. La Virgen María del Rosario, se convierte así, en el faro que nos conduce a la reconciliación y a la verdadera alabanza universal.
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los gálatas 2, 1-2. 7-14
Queridos hermanos: Después de catorce años volví de nuevo a Jerusalén con Bernabé y también con Tito. Regresé porque Dios me lo había revelado. Ahí, en una reunión privada con los dirigentes, les expuse el Evangelio que predico a los paganos. Hice esto para que mis trabajos pasados y presentes no resultaran inútiles.
Todos reconocieron que yo había recibido la misión de predicar el Evangelio a los paganos, como Pedro había recibido la de predicarlo a los judíos. Porque aquel que le dio poder a Pedro para ejercer el apostolado entre los judíos, me lo dio a mí para ejercerlo entre los paganos.
Así pues, Santiago, Pedro y Juan, que eran considerados como las columnas de la Iglesia, reconocieron la gracia que Dios me había dado y nos dieron la mano a Bernabé y a mí, en señal de perfecta unión y para expresar su acuerdo de que nosotros nos dirigiéramos a los paganos y ellos a los judíos. Lo único que nos pidieron fue que nos preocupáramos por los pobres, cosa que he procurado cumplir con solicitud.
Más tarde, cuando Pedro fue a Antioquía, yo me le enfrenté, porque era digno de reprensión. En efecto, antes de que llegaran algunos judíos enviados por Santiago, Pedro solía comer con los paganos convertidos; pero después empezó a apartarse de ellos por temor a los judíos recién llegados. Los demás judíos convertidos imitaron su ejemplo, tanto que hasta el mismo Bernabé se dejó arrastrar por aquella conducta contradictoria.
Entonces, cuando vi que Pedro no procedía rectamente, conforme a la verdad del Evangelio, le dije delante de todos: “Si tú, que eres judío, vives como un pagano y no como un judío, ¿por qué quieres ahora obligar a los paganos convertidos a que vivan como judíos?”
Reflexión:
Este texto nos revela que la verdad del Evangelio se mide en la coherencia de la mesa y no solo en el púlpito. El error de Pedro no nace de una convicción teológica errónea, sino del miedo al juicio social, una debilidad humana que paraliza el valor de vivir públicamente nuestra fe. Ante esto, la corrección pública de Pablo no busca destruir la autoridad, sino recordar la exigencia de una fraternidad radical y sin exclusiones. Finalmente, la aceptación silenciosa de Pedro exalta la humildad como la virtud máxima de quien lidera, demostrando que la verdadera autoridad radica en dejarse guiar siempre por la coherencia del amor.
SALMO RESPONSORIAL 116 1. 2
Que alaben al Señor todas las naciones, que lo aclamen todos los pueblos.
Porque grande es su amor hacia nosotros y su fidelidad dura por siempre.
Reflexión:
Frente al miedo de Pedro que fragmentaba a la comunidad, el salmo convoca a todas las naciones a unirse en una sola mesa de fe. Su respuesta litúrgica sana la división recordándonos que la misericordia y la fidelidad de Dios abrazan a la humanidad entera por igual. Se relaciona plenamente con la Madre del Rosario, ya que ella es el reflejo perfecto de esa alabanza universal y sin exclusiones. Al desgranar los misterios del Rosario, María nos libera de los miedos humanos que paralizaban a Pedro y nos introduce en la escuela de la coherencia evangélica.
Lectura del santo Evangelio según san Lucas 11, 1-4
Un día, Jesús estaba orando y cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: “Señor, enséñanos a orar, como Juan enseñó a sus discípulos”.
Entonces Jesús les dijo: “Cuando oren, digan: Padre, santificado sea tu nombre, venga tu Reino, danos hoy nuestro pan de cada día y perdona nuestras ofensas, puesto que también nosotros perdonamos a todo aquel que nos ofende, y no nos dejes caer en tentación”.
Reflexión:
El Papa León XIV nos explicó en julio 2025 que, por la Oración del Señor, hemos sido revelados a nosotros mismos al mismo tiempo que nos ha sido revelado el Padre.
Cristo nos concede la osadía de introducirnos en su propio coloquio divino, desvaneciendo los miedos humanos que dividían a la comunidad. Al llamarlo «Padre» con verdadera conciencia filial, descubrimos la grandeza de su Amor y nuestra identidad como hijos amados. De este modo, la Madre del Rosario nos guía a orar con íntima confianza, transformando esta comunión en una fraternidad universal y sin exclusiones.
Conclusión:
La Liturgia de hoy nos sumerge en el misterio del amor filial y la fraternidad auténtica. Al contemplar a la Madre del Rosario, somos invitados a vivir con coherencia la fe que profesamos.
La idea central de las lecturas impulsa nuestro crecimiento espiritual de las siguientes maneras:
- Sana la hipocresía: Nos confronta para que nuestras acciones en la mesa y en la vida diaria coincidan con la doctrina que proclamamos de palabra.
- Vence nuestros miedos: Nos libera del temor al juicio social y al rechazo, dándonos el valor de defender la verdad públicamente.
- Derriba toda exclusión: Nos impulsa a construir comunidades abiertas que acojan a cada persona como un verdadero hermano sin distinción.
- Revela nuestra identidad: Nos introduce en la intimidad con Dios, recordándonos que somos hijos amados con la gracia de llamarlo Padre.
- Modela la verdadera humildad: Nos enseña a aceptar la corrección fraterna y a guiar a los demás desde el servicio y el amor.
Oración Final:
Señor y Dios nuestro, al concluir esta reflexión, te suplicamos que, por el auxilio maternal de nuestra Señora del Rosario, se grabe profundamente en nosotros la herencia de tu Hijo y vayamos al mundo entero y proclamemos el Evangelio.
Concédenos el valor de encarnar fielmente la verdad que profesamos, desterrando todo temor al qué dirán de los hombres y abriendo de par en par las puertas de nuestras comunidades a la reconciliación y el mutuo servicio.
Que su auxilio constante purifique nuestro obrar, nos conceda la docilidad de reconocer nuestras faltas y avive en nuestros corazones la certeza de sabernos amparados por tu infinita bondad.
Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
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Tomado de:
- Folleto La Misa de ada Día.
- https://laverdadcatolica.org/misal-miercoles-7-de-octubre-del-2026/
- https://es.zenit.org/2025/07/27/el-padre-nuestro-explicado-por-el-papa-leon-xiv/
- https://evangeli.net/evangelio/dia/2026-10-07
- https://oracionyliturgia.archimadrid.org/2026/10/07
- https://www.via.bible/es/reconocieron-la-gracia-que-me-fue-dada-galatas-212-714/
Palabra de Vida Mes de Setiembre 2026. «No maltratarás al extranjero ni lo oprimirás, porque ustedes fueron extranjeros en Egipto» (Ex 22, 20) https://ciudadnueva.com.ar/categoria/palabra-de-vida/