La liturgia de hoy nos llama a renovar nuestro compromiso con la alianza divina. Y no caer en la tentación de excluir a quienes no piensan como nosotros.
La lecturas de este día están cohesiónalas por dos situaciones difíciles y dos respuestas alentadoras, pues nos encontramos con la protesta y la frustración, respondidas con la cercanía y la confianza.