Infunde,Señor, tu Gracia en nuestros corazones pedimos hoy en la Oracion universal de los fieles, y es la necesidad que surge de la meditación de la liturgia.
Danos Señor, un corazón semejante al tuyo, le pedimos hoy en la liturgia y es que las lecturas nos indican que ser cristianos es una actitud de vida, un compromiso que se debe asumir con total responsabilidad.
La liturgia nos anima a continuar nuestro camino espiritual hacia la Casa del Padre y a enfrentar con esperanza las dificultades que se nos puedan presentar manteniendo viva la fe, la propuesta de las Bienaventuranzas.
En la celebración de la Natividad de la Virgen Maria, la liturgia nos insta para que como ella, cada uno de nosotros, podamos encarnar el Evangelio en la realidad que vivimos.
Las lecturas nos hablan de la sabiduría divina necesaria para seguirlo, la valoración de Dios sobre las precauciones terrenales , y la búsqueda de los designios divinos por parte del hombre.
El Señor sostiene mi vida, nos dice el Salmista en la liturgia y esto debemos tenerlo presente para que cada momento de nuestra vida esté adherida con fe y esperanza al Evangelio.