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Liturgia del 5 de marzo 2026. La confianza en el mundo y la confianza en Dios

Posted on marzo 5, 2026marzo 4, 2026

LITURGIA DE LA PALABRA

Introducción:

La Liturgia de hoy gira en torno al contraste entre la confianza en el mundo y la confianza en Dios, enfatizando la necesidad de un corazón compasivo frente al sufrimiento ajeno.

En la práctica cristiana, se enseña que aunque es lícito confiar en los demás bajo ciertas condiciones, la dependencia absoluta debe reservarse únicamente para Dios, pues solo en Su voluntad se encuentra la máxima seguridad.

 

PRIMERA LECTURA  del libro de Jeremías 17, 5-10

Así habla el Señor: ¡Maldito el hombre que confía en el hombre y busca su apoyo en la carne, mientras su corazón se aparta del Señor! Él es como un matorral en la estepa que no ve llegar la felicidad; habita en la aridez del desierto, en una tierra salobre e inhóspita. ¡Bendito el hombre que confía en el Señor y en Él tiene puesta su confianza! Él es como un árbol plantado al borde de las aguas, que extiende sus raíces hacia la corriente; no teme cuando llega el calor y su follaje se mantiene frondoso; no se inquieta en un año de sequía y nunca deja de dar fruto.

Nada más tortuoso que el corazón humano y no tiene arreglo: ¿quién puede penetrarlo? Yo, el Señor, sondeo el corazón y examino las entrañas, para dar a cada uno según su conducta, según el fruto de sus acciones.

Reflexión: 

Este texto nos hace un llamado a nuestra conciencia, hemos de preguntarnos ¿en quién y dónde ponemos la confianza? El profeta Jeremías es muy claro al afirmar que quien confía en los hombres, aparta su corazón de Dios. 

Nuestro corazón es limitado, tenemos hermosos deseos, pero también somos de barro, y surgen las envidias, los celos, los resentimientos…estamos tantas veces a merced de los sentimientos y de las cosas que nos suceden que no somos perseverantes en el amor auténtico.

¡Ánimo hermanos! Estamos a tiempo de reconducir nuestro corazón al verdadero camino, este tiempo de Cuaresma es un tiempo precioso para “meditar la ley del Señor, día y noche”, que nuestro gozo no venga de las cosas terrenales, esas siempre son cambiantes, que nuestra verdadera alegría sea el gozo del Señor, y así, todo lo que emprendamos en la vida, tendrá buen fin.

 

SALMO RESPONSORIAL 1, 1-4. 6

 ¡Feliz el que pone su confianza en el Señor!

¡Feliz el hombre que no sigue el consejo de los malvados, ni se detiene en el camino de los pecadores, ni se sienta en la reunión de los impíos, sino que se complace en la ley del Señor y la medita de día y de noche! 

Él es como un árbol plantado al borde de las aguas, que produce fruto a su debido tiempo, y cuyas hojas nunca se marchitan: todo lo que haga le saldrá bien. 

No sucede así con los malvados: ellos son como paja que se lleva el viento. Porque el Señor cuida el camino de los justos, pero el camino de los malvados termina mal. 

Reflexión:

Podríamos prefuntarnos, ¿seremos nosotros de esos que el Salmista dice,  “…paja que arrebata el vient0“?  Posiblemente a veces sí, quizá  hay momentos en que vivimos colgados de los caprichos, de las exigencias de una sociedad competitiva, de las tormentas de nuestros propios deseos y somos incapaces de dirigir nuestro propio curso y definir nuestra vida. Sin embargo, hoy el Señor nos da la certeza de que la fe en El es lo que da dirección, sentido, fuerza y firmeza a nuestro ser “como un árbol plantado al borde de las aguas, que produce fruto a su debido tiempo, y cuyas hojas nunca se marchitan”; ¡ese es feliz! porque ha puesto su confianza en el Señor y no en el mundo. 

 

EVANGELIO según san Lucas 16, 19-31

Jesús dijo a los fariseos: Había un hombre rico que se vestía de púrpura y lino finísimo y cada día hacía espléndidos banquetes. A su puerta, cubierto de llagas, yacía un pobre llamado Lázaro, que ansiaba saciarse con lo que caía de la mesa del rico; y hasta los perros iban a lamer sus llagas. 

El pobre murió y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham. El rico también murió y fue sepultado. 

En la morada de los muertos, en medio de los tormentos, levantó los ojos y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro junto a él. Entonces exclamó: “Padre Abraham, ten piedad de mí y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en el agua y refresque mi lengua, porque estas llamas me atormentan”. 

“Hijo mío, respondió Abraham, recuerda que has recibido tus bienes en vida y Lázaro, en cambio, recibió males; ahora él encuentra aquí su consuelo, y tú, el tormento. Además, entre ustedes y nosotros se abre un gran abismo. De manera que los que quieren pasar de aquí hasta allí no pueden hacerlo, y tampoco se puede pasar de allí hasta aquí”.

El rico contestó: “Te ruego entonces, padre, que envíes a Lázaro a la casa de mi padre, porque tengo cinco hermanos: que él los prevenga, no sea que ellos también caigan en este lugar de tormento”. 

Abraham respondió: “Tienen a Moisés y a los Profetas; que los escuchen”.

“No, padre Abraham, insistió el rico. Pero si alguno de los muertos va a verlos, se arrepentirán”. 

Pero Abraham respondió: “Si no escuchan a Moisés y a los Profetas, aunque resucite alguno de entre los muertos, tampoco se convencerán”.

Reflexión:

Después de leer el texto del Evangelio podemos pensar, ¿dónde estaría yo si fuera uno de los dos protagonistas de la parábola? Nuestra sociedad, constantemente, nos recuerda que hemos de vivir bien, con confort y bienestar, gozando y sin preocupaciones. Vivir para uno mismo, sin ocuparse de los demás, o preocupándonos justo lo necesario para que la conciencia quede tranquila, pero no por un sentido de justicia, amor o solidaridad.
En este pasaje, se nos presenta  el desprendimiento. Lo enseña el Maestro con una parábola en la que, además, revela cuestiones escatológicas sobre las que conviene preguntarse, pues las inquietudes sobre el cielo y el infierno conciernen a todos —por la cuenta que nos trae—.

Nos habla de dos personajes: un hombre rico que vivía rodeado de lujos, y un pobre llamado Lázaro, que yacía a su puerta, hambriento y enfermo. Lo impactante de esta parábola no es que el rico tuviera bienes, sino que vio la necesidad de Lázaro y no hizo nada.

El desprendimiento de los bienes materiales produce en nosotros la libertad propia que exige la vida cristiana: una entrega total a Dios y a los demás. Fruto de esa virtud del desprendimiento, aprendemos a valorar y usar los bienes materiales en la medida en que sirven para el desarrollo de la vida humana y construye de algún modo el bien común, no sólo el personal.

Afirmaba el Papa Francisco: “Siempre queda el peligro de que, a causa de un cerrarse cada vez más herméticamente a Cristo, los soberbios, los ricos y los poderosos acaben por condenarse a sí mismos a caer en el eterno abismo de soledad que es el infierno»

Conclusión

Ante esto cabe preguntarnos: ¿ En la confianza que practicamos es prioridad el mundo, o esta cimentada en Dios? ¿Estamos dispuestos a aliviar la necesidad del otro, impulsados por el amor y la misericordia?

Si fuéramos más conscientes de todo esto, viviríamos de otra manera, más descentrados de nosotros mismos, con más anhelos de entrega por el prójimo, con más sed por la salvación de las almas y no por nuestra propia comodidad y seguridad.

!Amar no es sentir… es decidir y es actuar¡  Tenemos entonces que darnos cuenta que, la confianza en el Señor, nos llama a mirar alrededor y en ella descubrir a la persona que sufre, a tenderle la mano a todo aquel que lo necesita y, sobre todo, a abrir el corazón y la casa a quien más lo necesita.

Oración para el Tiempo de Cuaresma:

Señor Jesús, Tú que en el desierto venciste el mal, danos fuerza para superar nuestras debilidades.

Que el ayuno nos despierte el hambre de justicia, la oración nos acerque a Tu corazón y nuestra generosidad sea signo de fraternidad. 

Acompáñanos en este camino de conversión, para que lleguemos a La Pascua con un corazón renovado. Amén.

Tomado de : 

  • Folleto La Misa de Cada Día.
  • https://www.eucaristiadiaria.cl/dia_cal.php?fecha=2026-03-05
  • Diario Bíblico 2026. Misioneros Claretianos.
  • Libro Busco Tu Rostro. Autor Carlos G. Vallés.
  • https://evangeli.net/evangelio
  • https://www.evangelizacion.org.mx/evangelio-de-hoy
  • https://www.dominicos.org/predicacion/evangelio-del-dia/hoy/
  • https://oracionyliturgia.archimadrid.org/2026/03/05/j

 

 

Palabra de Vida Mes de Marzo.«Levántense, no tengan miedo.» Mt 17,7 https://ciudadnueva.com.ar/categoria/palabra-de-vida/

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