LITURGIA DE LA PALABRA.
Introducción:
La Liturgia de hoy nos invita a vivir en la verdadera libertad de los hijos de Dios, superando cualquier atadura legalista o ceguera espiritual mediante una fe auténtica. Se exalta al Creador como el protector de los humildes y desvalidos, recordándonos que su gracia sobrepasa cualquier mérito puramente humano. Asimismo, se nos exhorta a no buscar señales extraordinarias, sino a acoger con un corazón sincero la Palabra divina y los signos de conversión ya presentes. Quienes atienden este llamado son impulsados a dar una respuesta firme y generosa, comprometiéndose a transformar su existencia cotidiana desde el amor y la obediencia al Padre. Esta renovación interior nos capacita para dar testimonio vivo de esperanza, reflejando en el mundo la alegría de pertenecer a la Alianza definitiva
Lectura de la carta del Apóstol san Pablo a los cristianos de Galacia 4, 22-24. 26-27. 31- 5,1
Hermanos:
Está escrito que Abraham tuvo dos hijos: uno de su esclava y otro de su mujer, que era libre. El hijo de la esclava nació según la carne; en cambio, el hijo de la mujer libre nació en virtud de la promesa.
Hay en todo esto un simbolismo: estas dos mujeres representan las dos Alianzas. La primera Alianza, la del monte Sinaí, que engendró un pueblo para la esclavitud, está representada por Agar. Pero hay otra Jerusalén, la celestial, que es libre, y ella es nuestra madre. Porque dice la Escritura: “¡Alégrate, tú que eres estéril y no das a luz; prorrumpe en gritos de alegría, tú que no conoces los dolores del parto! Porque serán más numerosos los hijos de la mujer abandonada que los hijos de la que tiene marido”.
Por lo tanto, hermanos, no somos hijos de una esclava, sino de la mujer libre. Ésta es la libertad que nos ha dado Cristo. Manténganse firmes para no caer de nuevo bajo el yugo de la esclavitud.
Reflexión:
A través de la alegoría de Agar y Sara, San Pablo ilustra el misterio de la salvación como el paso de la esclavitud de la ley a la libertad de la gracia. Ismael, nacido según la carne, representa la alianza del Sinaí que encadena al esfuerzo humano; en cambio, Isaac, hijo de la promesa, simboliza la nueva alianza fundada en la iniciativa gratuita de Dios y recibida por la fe. La Jerusalén de arriba, fecunda por la acción divina, es la imagen de este pueblo nuevo liberado del pecado y del legalismo.
Dado que para la libertad nos ha liberado Cristo, la comunidad cristiana está llamada a vivir sin ataduras espirituales ni retrocesos.
SALMO RESPONSORIAL 112, 1-7
¡Bendito sea el Nombre del Señor!
Alaben, servidores del Señor, alaben el Nombre del Señor. Bendito sea el Nombre del Señor, desde ahora y para siempre.
Desde la salida del sol hasta su ocaso, sea alabado el Nombre del Señor. El Señor está sobre todas las naciones, su gloria se eleva sobre el cielo.
¿Quién es como el Señor, nuestro Dios, que tiene su morada en las alturas, y se inclina para contemplar el cielo y la tierra? Él levanta del polvo al desvalido, alza al pobre de su miseria.
Reflexión:
Al repetir con el salmista ¡Bendito sea el Nombre del Señor!, respondemos con alabanza a la gratuidad de la nueva alianza. Este canto de acción de gracias es la respuesta natural del creyente que se reconoce liberado de la esclavitud y constituido como hijo de la promesa; así se convierte en el eco gozoso de un pueblo que celebra la misericordia de Dios, quien levanta del polvo al desvalido para sentarlo entre los príncipes de su pueblo. Y la alabanza nos sostiene en esa libertad adquirida por Cristo, transformando nuestra gratitud en un testimonio vivo y constante de su Amor.
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas 11, 29-32
Al ver Jesús que la multitud se apretujaba, comenzó a decir: “Ésta es una generación malvada. Pide un signo y no le será dado otro que el de Jonás. Así como Jonás fue un signo para los ninivitas, también el Hijo del hombre lo será para esta generación.
El día del Juicio, la Reina del Sur se levantará contra los hombres de esta generación y los condenará, porque ella vino de los confines de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón y aquí hay Alguien que es más que Salomón.
El día del Juicio, los hombres de Nínive se levantarán contra esta generación y la condenarán, porque ellos se convirtieron por la predicación de Jonás y aquí hay Alguien que es más que Jonás”.
Reflexión:
El Papa Francisco explica que “la historia de Jonás muestra nuestra resistencia a la misión y a la misericordia divina, un rechazo que la multitud repite al exigir milagros frente a la creciente tensión con Jesús.”
El Señor reprocha esta ambigüedad recordándonos que su propia presencia es la mayor señal, desafiándonos a reconocerlo en lo cotidiano y en los signos de los tiempos. Así, el Evangelio nos llama a una conversión del corazón que abandone la indiferencia ante las injusticias para construir un mundo más justo. Al acoger la gracia divina y el signo de Jonás, pasamos de la esclavitud del legalismo a la libertad del amor manifestado en el prójimo.
Conclusión:
Esta reflexión nos aporta tres enseñanzas prácticas para nuestra vida:
- Vivir desde la libertad de los hijos de Dios: Sustituir la culpa, el miedo y el perfeccionismo religioso por una confianza plena en la gracia divina, actuando siempre por amor y no por obligación.
- Descubrir a Dios en lo cotidiano: Dejar de buscar señales extraordinarias o respuestas mágicas, aprendiendo a sintonizar la presencia del Señor en el silencio, en los signos de los tiempos y en las personas que nos rodean.
- Asumir una conversión solidaria: Vencer la resistencia a la misericordia abriendo los ojos ante las injusticias, abandonando la comodidad de la indiferencia y trabajando activamente por la justicia y el bien común.
Oración Final:
Padre Celestial, fuente de vida nueva, te suplicamos que derrames tu Espíritu sobre nosotros para caminar con alegría por las sendas del Evangelio.
Rompe las cadenas del temor que aprisionan el alma y enséñanos a habitar plenamente en el don de tu Alianza eterna.
Danos la sabiduría necesaria para descubrir tus huellas en la sencillez del camino diario, abrazando tus designios con sincera humildad.
Que nuestra adoración se convierta en un faro que guíe a quienes sufren el desamparo y la exclusión en la sociedad.
Te lo pedimos por Jesucristo, tu Hijo, quien reina contigo en la unidad del Amor divino por los siglos de los siglos. Amén
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Tomado de :
- Folleto La Misa de Cada Día.
- https://www.eucaristiadiaria.cl/dia_cal.php?fecha=2026-10-12
- Diario Bíblico 2026. Misioneros Claretianos.
- https://es.catholic.net/op/articulos/13060/cat/565/
- https://www.dominicos.org/predicacion/evangelio-del-dia/10-10-2016/
Palabra de Vida Mes de Octubre 2026. «No maltratarás al extranjero ni lo oprimirás, porque ustedes fueron extranjeros en Egipto» (Ex 22, 20) https://ciudadnueva.com.ar/categoria/palabra-de-vida/