LITURGIA DE LA PALABRA.
Introducción:
La Liturgia de hoy nos presenta el misterioso y sobrecogedor llamado de Dios, ante el cual el ser humano experimenta su propia pequeñez y temor. Sin embargo, el Señor purifica, sostiene y protege con su infinita bondad a quienes ha elegido para manifestar su gloria en el mundo. Por lo tanto, no debemos tener miedo ante las dificultades o la persecución, sino responder con valentía y confianza absoluta en su divina providencia. Esta convicción profunda nos impulsa a proclamar sus maravillas y a dar testimonio fiel de su amor ante los hombres.
Lectura del libro de Isaías 6, 1-8
El año de la muerte del rey Ozías, yo vi al Señor sentado en un trono elevado y excelso, y las orlas de su manto llenaban el Templo. Unos serafines estaban de pie por encima de Él. Cada uno tenía seis alas: con dos se cubrían el rostro, y con dos se cubrían los pies, y con dos volaban. Y uno gritaba hacia el otro: “¡Santo, santo, santo es el Señor de los ejércitos! Toda la tierra está llena de su gloria”.
Los fundamentos de los umbrales temblaron al clamor de su voz, y la Casa se llenó de humo. Yo dije: “ ¡Ay de mí, estoy perdido! Porque soy un hombre de labios impuros, y habito en medio de un pueblo de labios impuros; ¡y mis ojos han visto al Rey, el Señor de los ejércitos!”
Uno de los serafines voló hacia mí, llevando en su mano una brasa que había tomado con unas tenazas de encima del altar. Él le hizo tocar mi boca, y dijo: “Mira: esto ha tocado tus labios; tu culpa ha sido borrada y tu pecado ha sido expiado”. Yo oí la voz del Señor que decía: “¿A quién enviaré y quién irá por nosotros?”. Yo respondí: “¡Aquí estoy: envíame!”
Reflexión:
La santidad y la trascendencia divinas se manifiestan de forma solemne, confrontando la condición humana e impulsando una transformación profunda que elimina toda impureza. El perdón opera entonces como el elemento purificador indispensable que capacita al ser elegido, haciéndolo digno para la misión. Esta iniciativa sagrada culmina en una aceptación radical y voluntaria, donde el instrumento purificado se ofrece enteramente al servicio de la palabra divina
Salmo 92,1-2. 5
¡Reina el Señor, revestido de majestad!
¡Reina el Señor, revestido de majestad! El Señor se ha revestido, se ha ceñido de poder. El mundo está firmemente establecido: ¡no se moverá jamás!
Tu trono está firme desde siempre, Tú existes desde la eternidad. Tus testimonios, Señor, son dignos de fe, la santidad embellece tu Casa a lo largo de los tiempos.
Reflexión:
La soberanía absoluta y la majestad divinas suscitan de forma natural una respuesta de profunda adoración y reverente inclinación ante lo sagrado. En esta manifestación, la percepción de la omnipotencia se convierte en fuente de regocijo y asombro, eliminando la distancia entre lo divino y lo creado. El poder supremo actúa como el fundamento sólido que sostiene la certeza y da plena garantía a la fidelidad del creyente.
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo 10, 24-33
Jesús dijo a sus apóstoles:
El discípulo no es más que el maestro ni el servidor más que su dueño. Al discípulo le bastab ser como su maestro y al servidor como su dueño. Si al dueño de casa lo llamaron Belzebul, ¡cuánto más a los de su casa! No los teman. No hay nada oculto que no deba ser revelado, y nada secreto que no deba ser conocido. Lo que Yo les digo en la oscuridad, repítanlo en pleno día; y lo que escuchen al oído, proclámenlo desde lo alto de las casas.
No teman a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. Teman más bien a aquél que puede arrojar el alma y el cuerpo al infierno. ¿Acaso no se vende un par de pájaros por unas monedas? Sin embargo, ni uno solo de ellos cae en tierra, sin el consentimiento del Padre de ustedes. También ustedes tienen contados todos sus cabellos. No teman entonces, porque valen más que muchos pájaros.
Al que me reconozca abiertamente ante los hombres, Yo lo reconoceré ante mi Padre que está en el cielo. Pero Yo renegaré ante mi Padre que está en el cielo de aquél que reniegue de mí ante los hombres.
Reflexión:
La fidelidad a la verdad suscita de forma ineludible la incomprensión, el obstáculo y la confrontación ante las estructuras del mundo. Ante el riesgo del desánimo, la certeza de la providencia divina se alza como el fundamento absoluto que custodia y valora la existencia. Esta realidad exige el testimonio público y la coherencia de vida en cualquier circunstancia, superando el temor a la hostilidad exterior. La aceptación de este compromiso temporal constituye la condición única para el reconocimiento definitivo en el plano trascendente.
Conclusión:
Nos explicaba el Papa Benedicto XVI: «Quien no conoce a Dios, aunque tenga múltiples esperanzas, en el fondo está sin esperanza».
Ante la pregunta sobre ¿qué atenta hoy contra la vida interior y la realización humana? La reflexión de la Liturgia puntualiza en los siguientes ejes fundamentales:
- Los factores de destrucción interior: El vacío de sentido, el miedo al rechazo social, la hostilidad del entorno y la rutina que adormece la conciencia.
- La respuesta desde la trascendencia: El reconocimiento de la majestad divina y la cercanía de la encarnación, que restauran la dignidad ante la fragilidad mortal.
- El proceso de capacitación: La purificación del espíritu mediante el perdón, elemento indispensable que sana las culpas y capacita para superar la adversidad.
- La resolución final: La aceptación voluntaria de la misión y la confianza en la providencia como el único antídoto que elimina el temor y realiza plenamente la existencia.
Oración Final:
Señor Dios Todopoderoso y Santo, ante cuya Majestad reconozco mi propia pequeñez, Te imploro la Gracia de la purificación interior para que, lavadas mis culpas y vencido todo temor al mundo, mi alma se encienda en el fuego de una disponibilidad generosa.
Que la cercanía de tu Amor fortalezca mi espíritu frente a las hostilidades del entorno, permitiéndome dar testimonio público, valiente y coherente de la verdad en mi vida cotidiana.
Concédeme caminar siempre con una confianza absoluta en tu divina providencia, para que, custodiando la vida interior contra todo vacío y rutina, mi existencia se realice plenamente en la construcción de tu Reino.
Amén.
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Tomado de:
- Folleto La Misa de Cada Día.
- https://www.eucaristiadiaria.cl/dia_cal.php?fecha=2026-07-11
- Diario Bíblico 2026. Misioneros Claretianos.
- Libro Busco Tu Rostro, autor Carlos G. Ballés.
- https://www.evangelizacion.org.mx/evangelio-de-hoy
- https://evangeli.net/evangelio/dia/2026-07-11
- https://www.dominicos.org/predicacion/evangelio-del-dia/14-7-2012/
Palabra de Vida Mes de Julio: «Y el que la recibe en tierra fértil es el hombre que escucha la Palabra y la comprende. Este produce fruto» (Mt 13, https://ciudadnueva.com.ar/categoria/palabra-de-vida/