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Liturgia del 28 de marzo 2026 ¡Los purificaré!, la Gran Alianza Eterna.

Posted on marzo 28, 2026marzo 27, 2026

LITURGIA DE LA PALABRA

Introducción:

La Cuaresma está llegando a su momento culminante y nos abre la puerta a la Semana Santa. Es un tiempo para detenernos y contemplar el amor más grande que Dios nos tiene. En  la liturgia de hoy el Señor nos  promete que  El nos purificará, pues es nuestro Pastor y por eso nos protege, nos guarda y muestra su Amor aunque muchas veces como los judíos no entedamos su Palabra. 

Nuestro corazón está llamado a llenarse de una esperanza firme, clara y profunda

 

PRIMERA LECTURA de la profecía de Ezequiel 37, 21-28

Así habla el Señor: Yo voy a tomar a los israelitas de entre las naciones adonde habían ido; los reuniré de todas partes y los llevaré a su propio suelo. Haré de ellos una sola nación en la tierra, en las montañas de Israel, y todos tendrán un solo rey: ya no formarán dos naciones ni estarán más divididos en dos reinos.

Ya no volverán a contaminarse con sus ídolos, con sus abominaciones y con todas sus rebeldías. Los salvaré de sus pecados de apostasía y los purificaré: ellos serán mi Pueblo y Yo seré su Dios. Mi servidor David reinará sobre ellos y todos ellos tendrán un solo pastor. Observarán mis leyes, cumplirán mis preceptos y los pondrán en práctica. Habitarán en la tierra que di a mi servidor Jacob, donde habitaron sus padres. Allí habitarán para siempre, ellos, sus hijos y sus nietos; y mi servidor David será su príncipe eternamente.

Estableceré para ellos una alianza de paz, que será para ellos una alianza eterna. Los instalaré, los multiplicaré y pondré mi Santuario en medio de ellos para siempre. Mi morada estará junto a ellos: Yo seré su Dios y ellos serán mi Pueblo. Y cuando mi Santuario esté en medio de ellos para siempre, las naciones sabrán que Yo soy el Señor, el que santifico a Israel.

Reflexión: 

No hay nada que defina mejor a nuestro Dios que la fidelidad, por eso el profeta Ezequiel nos recuerda ese pacto de paz (Shalom) que le ha conducido siempre y que ha permitido que, ese pueblo tantas veces infiel y traidor, pueda renovar su misión de ser portador al mundo de un Dios que nunca abandona su palabra, que nunca deja a su pueblo y que siempre va delante construyendo un pueblo nuevo.

Aplicar  a nuestra vida cotidiana implica transformar nuestra perspectiva de la esperanza y la identidad, por ejemplo  cumpliendo con nuestros  compromisos diario. Ser agente de paz en nuestro entorno, lo que  implica buscar la reconciliación en las  relaciones y actuar con justicia y amor inquebrantable, reflejando el carácter de un Dios que nunca abandona a su pueblo. 

 

SALMO RESPONSORIAL Jer 31, 10-12ab. 1

 El Señor nos cuidará como un pastor.

¡Escuchen, naciones, la palabra del Señor, anúncienla en las costas más lejanas! Digan: “El que dispersó a Israel lo reunirá, y lo cuidará como un pastor a su rebaño”. 

Porque el Señor ha rescatado a Jacob, lo redimió de una mano más fuerte que él. Llegarán gritando de alegría a la altura de Sión, afluirán hacia los bienes del Señor. 

Entonces la joven danzará alegremente, los jóvenes y los viejos se regocijarán; Yo cambiaré su duelo en alegría, los alegraré y los consolaré de su aflicción. 

Reflexión: 

Mientras Ezequiel enfatiza la estructura del “pacto”, Jeremías nos muestra la experiencia emocional y tangible de ese Dios que no abandona, pues la fidelidad del Señor actúa cuando nuestras fuerzas no alcanzan. Frente a aprensiones, miedos o injusticias que parecen “más fuertes” que nosotros, su pacto de paz,  nos garantiza la  victoria pues depende  del compromiso de Dios, nuestro  de una Alianza Eterna y nosotros somos su rebaño. 

 

EVANGELIO según san Juan 11, 45-57

Al ver que Jesús había resucitado a Lázaro, muchos de los judíos que habían ido a casa de María creyeron en Él. Pero otros fueron a ver a los fariseos y les contaron lo que Jesús había hecho. Los sumos sacerdotes y los fariseos convocaron un Consejo y dijeron: “¿Qué hacemos? Porque este hombre realiza muchos signos. Si lo dejamos seguir así, todos creerán en Él, y los romanos vendrán y destruirán nuestro Lugar santo y nuestra nación”. Uno de ellos, llamado Caifás, que era Sumo Sacerdote ese año, les dijo: “Ustedes no comprenden nada. ¿No les parece preferible que un solo hombre muera por el pueblo y no que perezca la nación entera?”  No dijo eso por sí mismo, sino que profetizó como Sumo Sacerdote que Jesús iba a morir por la nación, y no solamente por la nación, sino también para congregar en la unidad a los hijos de Dios que estaban dispersos.

A partir de ese día, resolvieron que debían matar a Jesús. Por eso Él no se mostraba más en público entre los judíos, sino que fue a una región próxima al desierto, a una ciudad llamada Efraím, y allí permaneció con sus discípulos. 

Como se acercaba la Pascua de los judíos, mucha gente de la región había subido a Jerusalén para purificarse. Buscaban a Jesús y se decían unos a otros en el Templo: “¿Qué les parece, vendrá a la fiesta o no?” Los sumos sacerdotes y los fariseos habían dado orden de que si alguno conocía el lugar donde Él se encontraba, lo hiciera saber para detenerlo.

Reflexión: 

Esta es la maravilla y la creatividad de nuestro Dios! En este texto  Caifás, con su sentencia «Os conviene que muera uno solo…» no hace más que, por odio, eliminar a un idealista; en cambio, Dios Padre, enviando a su Hijo por amor hacia nosotros, hace algo maravilloso: convertir aquella sentencia malévola en una obra de amor redentora, porque para Dios Padre, ¡cada hombre vale toda la sangre derramada por Jesucristo!

Vosotros no entendeis ni una palabra, dice Caifas al inicio de esa frase y hoy estamos igual, por eso vemos como la violencia y la muerte es utilizada para la resolución de conflictos personales (ambición, poder, riqueza).

Quienes rechazaron a Jesús actuaron desde una lógica equivocada. Pensaron que quitándolo de en medio salvarían al pueblo. Pero incluso en medio de ese error, Dios estaba realizando su plan de salvación. Así se cumple aquella palabra: “Conviene que muera uno solo por el pueblo”.

Lo que nació del rechazo y del pecado, Dios lo convirtió en fuente de vida. Así actúa Él: es capaz de sacar luz incluso de la oscuridad.

Este es también nuestro drama. El rechazo a Jesús no fue solo algo externo, sino algo que nace del corazón. Su mensaje mostraba a un Dios cercano, lleno de misericordia y verdad. Pero acoger ese amor implica cambiar, dejar el orgullo y soltar nuestras seguridades. Por eso dijo el Señor: “El que quiera salvar su vida, la perderá”.

 

Conclusión: 

Ahora, al final de la Cuaresma, nos encontramos a las puertas de la Semana Santa. En ella veremos con claridad ese gran combate: el amor fiel de Dios y la resistencia del corazón humano.

Estamos llamados a que  hoy miremos al profeta, al hombre que pasa haciendo el bien, a la misericordia, por encima de intereses y de actitudes que generan violencia hacia el más débil. El Papa León XIV clama por paz, la gente de buena voluntad lucha por la paz, las madres lloran la muerte de sus hijos e hijas y nosotros ¿qué hacemos? ¿Por qué optamos?

Quizás no sean momentos de indiferencia (el gran pecado actual, decía el Papa Francisco) ni de ambigüedad;  es el momento de hablar con fuerza y con contundencia desde nuestra fe en el hombre, nuestra fe en el Reino, nuestra fe en el Príncipe de la Paz: Elegimos un mundo diferente en el que, ni desde la religión, ni desde la política, nos defendamos con muerte, división y engaño, sino desde el servicio, la fraternidad y el optimismo edifiquemos la humanidad que Dios quiere, porque sabemos que no luchamos por una utopía, sino por una promesa pues el final ya lo sabemos: el Amor vence: Donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia. Y en esa victoria se apoya nuestra esperanza. Cristo no pide nada y lo da todo.

Hoy dediquemonos a usar el corazón nuevo, ese corazón que ama, sirve y sonríe.

Oración para el Tiempo de Cuaresma:

Señor Jesús, Tú que en el desierto venciste al mal, danos fuerzas para superar nuestras debilidades.

Que el ayuno nos despierte al hambre de justicia, la oración nos acerque a Tu corazón y que nuestra generosidad sea signo de fraternidad.

Acompáñanos en este camino de conversión, para que lleguemos a La Pascua con un corazón renovado. Amén.

Tomado de:

  • Folleto La Misa de Cada Día
  • https://www.eucaristiadiaria.cl/dia_cal.php?fecha=2026-03-28
  • Diario Bíblico 2026. Misioneros Claretianos. 
  • https://www.franciscanos.org/oracion/cantico05.htm#:~:text=Cambiar%C3%A9%20su%20luto%20en%20danza,se%20llega%20a%20la%20luz.
  • https://www.evangelizacion.org.mx/evangelio-de-hoy
  • https://evangeli.net/evangelio
  • https://oracionyliturgia.archimadrid.org/2026/03/28/la-gran-promesa/
  • https://www.dominicos.org/predicacion/evangelio-del-dia/hoy/

 

Palabra de Vida Mes de Marzo.«Levántense, no tengan miedo.» Mt 17,7 https://ciudadnueva.com.ar/categoria/palabra-de-vida/

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