- Jer 7, 23-28
- Sal 94
- Lc 11, 14-24
La liturgia de hoy nos habla de la obstinación, la terquedad, pero ¿será una actitud solo de antes?
En la primera lectura el Señor por boca de Jeremías, se queja de que el pueblo le dio la espalda, que aunque ama a su pueblo, ellos no lo escuchan, ni hacen caso, al contrario, se endurecieron.
En el texto del evangelio Jesús se queja de que aunque sana a un demonio que era mudo y ante la admiración de algunos, otros no reconocen que, en El, el Reino de Dios ha llegado a ellos.
Es importante destacar la preocupación de Dios por su pueblo, unas veces para recordarle los primeros momentos de fidelidad y otras para recriminarle por su obstinación. Este texto describe actitudes que se vivieron hace muchos siglos pero que muchas de ellas “no prescriben” es decir las encontramos a nuestro alrededor o en nuestra propia vida, quizá.
El profeta Jeremías nos da ejemplo de fidelidad a Yahvé aún en circunstancias muy difíciles. Hoy también manifestar nuestra posición fiel a lo que Dios quiere requiere a veces mucha valentía.
Agradezcamos la fidelidad de Dios que acompaña al pueblo elegido, le reprende una y otra vez, y una y otra vez, le propone caminos de conversión. “como un padre siente ternura por sus hijos…” Este es un pueblo de dura cerviz, que con frecuencia encuentra cualquier idolillo al que servir… ¿podíamos ser nosotros?
La terquedad es como uno de esos pegamentos poderosos que, al contacto con el aire, se afirman a la superficie y se ponen tan duros como la misma piedra. Igualmente, un corazón que se niega a aceptar la evidencia y el consejo, termina endureciéndose hasta el punto de ser incapaz de modificar su propia conducta y el rumbo de sus actos. Nuestra historia está llena de corazones obstinados que no cambiaron el rumbo de sus decisiones producto de su propia terquedad.
Afirma el Papa Francisco: “La obstinación es la terquedad espiritual: un corazón obstinado es rebelde, terco, encerrado en su pensamiento, no abierto al Espíritu Santo. Es el perfil de los ideólogos, orgullosos y soberbios. La ideología es una obstinación. La Palabra de Dios, la gracia del Espíritu Santo no es ideología: es vida que te hace crecer, avanzar y abrir el corazón a las señales del Espíritu, a los signos de los tiempos. Y la obstinación es también orgullo, soberbia. La terquedad, esa testarudez que hace tanto daño: cerrados de corazón, duros —primera palabra— son los pusilánimes; los tercos, los obstinados, como dice el texto, son los ideólogos. ¿Tengo un corazón terco? Que cada uno lo piense. ¿Soy capaz de escuchar a los demás? Y si pienso de otro modo, decir: “Pues yo pienso así…”. ¿Soy capaz de dialogar?
Los obstinados no dialogan, no saben, porque se defienden siempre con las ideas, son ideólogos. Y las ideologías cuánto mal hacen al pueblo de Dios, ¡cuánto mal! Porque se cierran a la actividad del Espíritu Santo.”
“Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor: «No endurezcáis vuestro corazón”. Muchas veces, también nosotros tenemos dificultad en reconocer hechos, maravillosos o no, que hacen otras personas por el bien de la humanidad, de la familia, de la comunidad, del barrio. Es importante que el Señor nos ayude a limpiar los ojos y el corazón para ver y reconocer.
“El que no está conmigo, esta contra mí; el que no recoge desparrama.” En tiempos de Jesús una persona muda estaba condenada al aislamiento . Ser mudo era estar incomunicado. Restablecer la comunicación es signo claro de la presencia del reinado de Dios. Promovamos y nuestras comunidades y espacios de comunicación y participación que toda persona pueda expresar su palabra y se ha tomado en cuenta.
Oremos con el Papa Francisco por el Jubileo 2025, Peregrinos de Esperanza: Señor, Padre que estás en el cielo, la fe que nos has donado en tu Hijo Jesucristo, nuestro hermano, y la llama de caridad infundida en nuestros corazones por el Espíritu Santo, despierten en nosotros la bienaventurada esperanza en la venida de tu Reino.
Tu gracia nos transforme en dedicados cultivadores de las semillas del Evangelio que fermenten la humanidad y el cosmos, en espera confiada de los cielos nuevos y de la tierra nueva, cuando vencidas las fuerzas del mal, se manifestará para siempre tu gloria.
La gracia del Jubileo reavive en nosotros, Peregrinos de Esperanza, el anhelo de los bienes celestiales y derrame en el mundo entero la alegría y La Paz de nuestro Redentor.
A ti, Dios bendito eternamente, sea la alabanza y la gloria por los siglos.
Amén.
Tomado de:
- Folleto La Misa de Cada Día.
- Diario Bíblico 2025. Misioneros Claretianos.
- https://www.iubilaeum2025.va/es/giubileo-2025/preghiera.html.
- https://www.humanitas.cl/homilias-de-santa-marta/dureza-obstinacion-y-seduccion
- https://www.coalicionporelevangelio.org/articulo/obstinacion-docilidad-reflexion/
- https://www.dominicos.org/predicacion/evangelio-del-dia/hoy/
Palabra de Vida Mes Marzo “¿Por qué miras la paja que hay en el ojo de tu hermano y no ves la viga que está en el tuyo?” (Lc 6, 41) https://ciudadnueva.com.ar/marzo-2025/
Recopilado por Rosa Otárola D, /
Marzo 2025.
“Piensa bien, haz el bien, actúa bien y todo te saldra bien”
Sor Evelia 08/01/2013.