LITURGIA DE LA PALABRA
Introducción.
La Navidad y la Pascua forman hoy un arco; en él como testigo san Juan, apóstol y evangelista, hijo de Zebedeo, que junto con su hermano Santiago y con Pedro fue testigo de la transfiguración y de la pasión del Señor, y al pie de la cruz recibió de Él a María como madre, señalando a los hombres y mujeres de todos los tiempos hacia Jesucristo, nos invita también a nosotros a ser parte de ese arco con El. Y la liturgia en la Celebración de su fiesta nos guía para también ver y creer.
PRIMERA LECTURA de la primera carta de san Juan 1, 1-4
Queridos hermanos: Lo que era desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado y lo que hemos tocado con nuestras manos acerca de la Palabra de Vida, es lo que les anunciamos. Porque la Vida se hizo visible, y nosotros la vimos y somos testigos, y les anunciamos la Vida eterna, que existía junto al Padre y que se nos ha manifestado.
Lo que hemos visto y oído, se lo anunciamos también a ustedes, para que vivan en comunión con nosotros. Y nuestra comunión es con el Padre y con su Hijo Jesucristo.
Escribimos esto para que nuestra alegría sea completa.
Reflexión.
El texto es una invitación a volver a lo esencial: Jesús es el Verbp de la Vida, Dios hecho hombre y su presencia transofrma radicalmente la existencia humana. La fe no es solo doctrina, sino encuentro personal con Cristo vivo, al que podemos conocer, amar y seguir.
Los testigos nos anuncian que esta Vida que se ha manifestado es la Vida eterna que estaba junto al Padre.
Es Jesús, Palabra de Vida, con Él ha triunfado la vida. La fuerza del amor entregado hasta la muerte se ha transformado en Resurrección, la oscuridad y el silencio en fecundidad y Palabra. El futuro del hombre está en buenas manos, Dios es Amor Eterno.
Los testigos nos lo anuncian para que todos vivamos en comunión. ¡Qué brote una Vida en Comunión! Una comunión tan estrecha como la que tienen el Padre y el Hijo, en la que cabemos todos.
Nos unimos a ellos y pedimos vivir juntos en la fe en Él, en Aquel que el Padre lo ha constituido Señor de la Vida.
SALMO RESPONSORIAL 96, 1-2. 5-6. 11-12
R/. ¡Alégrense, justos, en el Señor!
¡El Señor reina! Alégrese la tierra, regocíjense las islas incontables. Nubes y Tinieblas lo rodean, la Justicia y el Derecho son la base de su trono.
Las montañas se derriten como cera delante del Señor, que es el dueño de toda la tierra. Los cielos proclaman su justicia y todos los pueblos contemplan su gloria.
Nace la luz para el justo, y la alegría para los rectos de corazón. Alégrense, justos, en el Señor y alaben su santo Nombre.
EVANGELIO según san Juan 20, 2-8
El primer día de la semana, María Magdalena corrió al encuentro de Simón Pedro y del otro discípulo al que Jesús amaba, y les dijo: “Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto”.
Pedro y el otro discípulo salieron y fueron al sepulcro. Corrían los dos juntos, pero el otro discípulo corrió más rápidamente que Pedro y llegó antes. Asomándose al sepulcro, vio las vendas en el suelo, aunque no entró. Después llegó Simón Pedro, que lo seguía, y entró en el sepulcro; vio las vendas en el suelo, y también el sudario que había cubierto la cabeza de Jesús; éste no estaba caído con las vendas, sino enrollado en un lugar aparte.
Luego entró el otro discípulo, que había llegado antes al sepulcro: él también vio y creyó.
Reflexión
Este episodio en tiempo de Navidad, nos convoca a quienes buscamos seguir a Jesús, a no perdernos en el camino y, mucho menos a quedarnos en lugares generadores de muerte, Dios no está allí. Nos debe mover el anuncio gozoso de lo acontecido desde Galilea a Jerusalén. Los testigos lo han visto con sus ojos y lo han tocado con sus manos, la Vida se manifestó. Dios se hizo hombre y habitó entre nosotros. Es la Encarnación, el misterio que estamos celebrando en Navidad.
Los testigos nos anuncian que esta Vida que se ha manifestado es la Vida eterna que estaba junto al Padre.
Es Jesús, Palabra de Vida, con Él ha triunfado la vida. La fuerza del amor entregado hasta la muerte se ha transformado en Resurrección, la oscuridad y el silencio en fecundidad y Palabra. El futuro del hombre está en buenas manos, Dios es Amor Eterno.
Los testigos nos lo anuncian para que todos vivamos en comunión. ¡Qué brote una Vida en Comunión! Una comunión tan estrecha como la que tienen el Padre y el Hijo, en la que cabemos todos.
Pedro y Juan representan la tensión y riqueza de los diversos liderazgos presentes en las comunidades. La disposición de las sábanasy del sudarios develan la liberaci{on que ambos deben realizar de las ataduras mortales.
Este texto nos ayuda a contemplar la Navidad desde la perspectiva de la Resurrección del Señor. En efecto, Juan, llegado al sepulcro vacío, «vio y creyó». Confiados en el testimonio de los Apóstoles, nosotros nos vemos movidos en cada Navidad a “ver” y “creer”. Elk acto de ver y correr no solo alude a la Resurrección, sino tambien a la comprensión produnda del paso o visita de Dios en nuestra historia.
Pedro y Juan “corren” juntos hacia el sepulcro, pero el texto nos dice que Juan «corrió más aprisa que Pedro, y llegó antes al sepulcro».Los Padres de la Iglesia vieron en esa carrera hacia el sepulcro vacío una exhortación a la única competición legítima entre los creyentes: la competición en busca de Cristo. También nosotros, si buscamos al Señor con sencillez y sinceridad de corazón, lo encontraremos, más aún, será Él quien saldrá a nuestro encuentro; se dejará reconocer, nos llamará por nuestro nombre, es decir, nos hará entrar en la intimidad de su amor.
Nos unimos a ellos y pedimos vivir juntos en la fe en Él, en Aquel que el Padre lo ha constituido Señor de la Vida y como nos lo pidió el Papa Francisco, nos unimos para orar por el Jubileo 2025, Peregrinos de Esperanza:
Señor, Padre que estás en el cielo, la fe que nos has donado en tu Hijo Jesucristo, nuestro hermano, y la llama de caridad infundida en nuestros corazones por el Espíritu Santo, despierten en nosotros la bienaventurada esperanza en la venida de tu Reino.
Tu gracia nos transforme en dedicados cultivadores de las semillas del Evangelio que fermenten la humanidad y el cosmos, en espera confiada de los cielos nuevos y de la tierra nueva, cuando vencidas las fuerzas del mal, se manifestará para siempre tu gloria.
La gracia del Jubileo reavive en nosotros, Peregrinos de Esperanza, el anhelo de los bienes celestiales y derrame en el mundo entero la alegría y La Paz de nuestro Redentor.
A ti, Dios bendito eternamente, sea la alabanza y la gloria por los siglos.
Amén.
Tomado de:
-
Folleto La Misa de Cada Día.
-
https://www.eucaristiadiaria.cl/dia_cal.php?fecha=2025-12-27
-
Libro La Buena Noticia de Cada Día
-
Diario Bíblico 2025. Misioneros Claretianos.
- https://oracionyliturgia.archimadrid.org/2025/12/27/el-amor-de-dios-se-hace-visible-2/
- https://oracionyliturgia.archimadrid.org/2025/12/27/el-amor-de-dios-se-hace-visible-2/
- https://www.mccmurcia.org/evangelio-del-dia/jn-20-2-8-el-otro-discipulo-corria-mas/#:~:text=Juan%2C%20amigo%20del%20Se%C3%B1or%2C%20el%20Papa%20Benedicto,al%20%C2%ABSe%C3%B1or%C2%BB%20y%20en%20indic%C3%A1rselo%20a%20Pedro.
- https://www.dominicos.org/predicacion/evangelio-del-dia/hoy/?gad_source=1&gad_campaignid=10494685803&gbraid=0AAAAACagDDuFZv0a8wHUK-bnjxP8LZtx5&gclid=Cj0KCQiAgbnKBhDgARIsAGCDdlcOzm1hT9ggRWVbzDwC_7UVt8xcCGmudHHQiyuFZJi5yFGWhf5fn2EaAuttEALw_wcB
-
https://www.iubilaeum2025.va/es/giubileo-2025/preghiera.html
Palabra de Vida Mes de Diciembre «Los confines de la tierra verán la salvación de nuestro Dios» (Is 52, 10). https://ciudadnueva.com.ar/categoria/palabra-de-vida/
Recopilado por Rosa Otárola D, /
Diciembre 2025 2025.
"Piensa bien, haz el bien, actúa bien y todo te saldra bien"
Sor Evelia 08/01/2013.