- Eclo 4, 11-19
- Sal 118
- Mc 9, 38-40
Hoy la liturgia nos invita a reconocer y valorar los esfuerzos de todos en la evangelización.
El texto de la primera lectura es, una vez más, plenamente actual y adecuado para entender quién es Dios, lo que quiere del mundo, lo que quiere de mí. Y lo primero que llama la atención es esta frase que destaco: “los que sirven, sirven al Santo”. Porque Dios, el Creador Omnipotente, es, al mismo tiempo “Servidor del hombre” porque así lo ha querido y porque, ante todo, es Padre, nos quiere y nos enseña la grandeza del Amor, que es el servir, el darse sin esperar.
Entre los principales títulos del Papa está el de “Siervo de los siervos de Dios” …que no es timbre de vanagloria, sino sobre todo de su elección como Vicario de Cristo.
Esta es la Sabiduría que Dios nos propone y que, a veces nos parecerá equívoca, infructuosa, que nos asusta, que exige demasiado de mi persona, que nos pone a prueba… pero en la que, si perseveramos, nos llena de alegría y nos adentra en el corazón de Dios como nos ha atestiguado sobre todo nuestro Señor Jesucristo.
El mensaje del breve texto del Evangelio puede parecernos una paradoja o una contradicción, pero Jesús es tajante en este sentido: ¿qué es lo más importante: el mensaje o el mensajero? Evidentemente nosotros sabemos que Jesús personifica en Sí el Reino, no es solo un intermediario, pero los discípulos -nosotros- no y esto hay que afrontarlo con mucha humildad, pero también sentido profundo de lo que es y significa el Reino de Dios.
La Iglesia no es el Reino de Dios, sino que está fundada para anunciarlo, para construirlo. En definitiva, para vivirlo con la ayuda de la Gracia. Tenemos que ser humildes y reconocer que no tenemos el monopolio del Reino.
Nos explica el Papa Francisco que “Juan y los demás discípulos manifiestan una actitud de cerrazón frente a un suceso que no entra en sus esquemas, en esta caso la acción, aunque sea buena, de una persona «externa» al círculo de seguidores. Sin embargo Jesús aparece muy libre, plenamente abierto a la libertad del Espíritu de Dios, que en su acción no está limitado por ningún confín o algún recinto. Jesús quiere educar a sus discípulos, también a nosotros hoy, en esta libertad interior. Nos hace bien reflexionar sobre este episodio, y hacer un poco de examen de conciencia. La actitud de los discípulos de Jesús es muy humana, muy común, y lo podemos encontrar en las comunidades cristianas de todos los tiempos, probablemente también en nosotros mismos. De buena fe, de hecho, con celo, se quisiera proteger la autenticidad de una cierta experiencia, tutelando al fundador o al líder de los falsos imitadores. Pero al mismo tiempo está como el temor de la «competencia» —esto es feo: el temor de la competencia—, que alguno pueda robar nuevos seguidores, y entonces no se logra apreciar el bien que los otros hacen: no va bien porque «no es de los nuestros», se dice. Es una forma de autorreferencialidad. Es más, aquí está la raíz del proselitismo. Y la Iglesia —decía el Papa Benedicto— no crece por proselitismo, crece por atracción, es decir crece por el testimonio dado a los demás con la fuerza del Espíritu Santo.”
En tiempo de Sinodalidad es esencial construir puentes y no muros , buscuando unirnos en la búsqueda de soluciones, porque esta misión es y deberá ser siempre compartida.
Es crucial pues enfocarnos en lo que compartimos y en las urgencias comunes superando la desinformación, la indiferencia y el fanatismo.
“Mucha paz tiene los que aman tu ley, Señor”, proclamamos con el salmista. Enséñame , Señor es reconocer tu voluntad en las leyes de la naturaleza y los accidentes de la vida , en las normas que rigen a los pueblos y en los sucesos que llenan el día, en las órdenes de la autoridad y en los impulsos de mi propio corazón. Tu voluntad es todo lo que sucede, porque tú estás en todas las cosas y tu dominio supremo. Verte a ti en todas las cosas y reconocer tu voluntad en todos los acontecimientos es el camino de la sabiduría, la felicidad y la paz. Hazme aprender esa lección fundamental en las meditaciones reposadas de las profundidades de tu Ley.
Tomado de:
- Folleto La Misa de Cada Día.
- Diario Bíblico 2025. Misioneros Claretianos.
- Libro Busco Tu Rostro, autor Carlos G. Vallés.
- https://www.vatican.va/content/francesco/es/angelus/2018/documents/papa-francesco_angelus_20180930.html
- https://www.dominicos.org/predicacion/evangelio-del-dia/hoy/
Palabra de Vida Mes Febrero. Examínenlo todo y quédense con lo bueno” (Primera carta a los tesalonicenses 5, 21 https://ciudadnueva.com.ar/febrero-2025/
Recopilado por Rosa Otárola D, /
Febrero 2025.
“Piensa bien, haz el bien, actúa bien y todo te saldra bien”
Sor Evelia 08/01/2013.