LITURGIA DE LA PALABRA
Introducción:
Para algunos, las prácticas cuaresmales parece están pasadas de moda, sustituídos por el éxito, el individualismo y el pragmatismo. sin embargo, para los creyentes este es un tiempo de conversión, que como nos decía el padre Freddy Bustamaante ayer en una reflexión, debemos pedírsela a Dios, pues es Gracia que El, por su Misericordia, nos concede. Por ello las lecturas de este día nos invitan a una relación más profunda con El, interiorizando en Su Presencia para abandonar el mal camino ynos renueve por dentro con espíritu firme.
PRIMERA LECTURA de la profecía de Jonás 3, 1-10
La palabra del Señor fue dirigida por segunda vez a Jonás, en estos términos: “Parte ahora mismo para Nínive, la gran ciudad, y anúnciale el mensaje que Yo te indicaré”.
Jonás partió para Nínive, conforme a la palabra del Señor. Nínive era una ciudad enormemente grande: se necesitaban tres días para recorrerla. Jonás comenzó a internarse en la ciudad y caminó durante todo un día, proclamando: “Dentro de cuarenta días, Nínive será destruida”.
Los ninivitas creyeron en Dios, decretaron un ayuno y se vistieron con ropa de penitencia, desde el más grande hasta el más pequeño. Cuando la noticia llegó al rey de Nínive, éste se levantó de su trono, se quitó su vestidura real, se vistió con ropa de penitencia y se sentó sobre ceniza. Además, mandó proclamar en Nínive el siguiente anuncio: “Por decreto del rey y de sus funcionarios, ningún hombre ni animal, ni el ganado mayor ni el menor, deberán probar bocado: no pasten ni beban agua; vístanse con ropa de penitencia hombres y animales; clamen a Dios con todas sus fuerzas y conviértase cada uno de su mala conducta y de la violencia que hay en sus manos. Tal vez Dios se vuelva atrás y se arrepienta, y aplaque el ardor de su ira, de manera que no perezcamos”.
Al ver todo lo que los ninivitas hacían para convertirse de su mala conducta, Dios se arrepintió de las amenazas que les había hecho y no las cumplió.
Reflexión:
El texto nos brinda una invitación a abrirnos a una experiencia de transformación. La historia de Jonás se escribe teniendo como trasfondo la vivencia del regreso del Exilio, cuando algunos grupos ponían énfasis en las diferencia y la separación de otros pueblos, con el fin de garantizar la supervivencia del pueblo, por miedo al peligro de perder la identidad ante un futuro que se presentaba como incierto. En este contexto, la voz de Dios, por mediación de Jonás, representa una alternativa diferente.
En el relato vemos como Dios envía a Jonás con la misión de exhortar a los ninivitas a un cambio, a una trasformación de su forma de vivir. Las palabras del profeta suscitan la conversión en los habitantes de aquella ciudad. Este giro es sorprendente, y al primero que interpela es al mismo Jonás. Tal vez sea necesario dejarnos interpelar por la misión a que Dios nos convoca. En este tiempo en que vivimos, ¿qué palabras nos invita a pronunciar el Señor?; Frente a los paradigmas que se ponen de manifiesto ¿Cuáles son los valores y criterios que estamos llamados desde nuestra fe a compartir? En este clima social muchas veces polarizado ¿Cuáles son las actitudes que debemos poner de manifiesto?
SALMO RESPONSORIAL 50, 3-4. 12-13. 18-19
¡Tú no desprecias un corazón contrito, Señor!
¡Ten piedad de mí, Señor, por tu bondad, por tu gran compasión, borra mis faltas! ¡Lávame totalmente de mi culpa y purifícame de mi pecado!
Crea en mí, Dios mío, un corazón puro, y renueva la firmeza de mi espíritu. No me arrojes lejos de tu presencia ni retires de mí tu santo espíritu.
Los sacrificios no te satisfacen; si ofrezco un holocausto, no lo aceptas: mi sacrificio es un espíritu contrito, Tú no desprecias el corazón contrito y humillado.
Reflexión:
Nos instaba san Juan Pablo II: “Hemos de recordar la misericordia de Dios y pedirle con el Salmo 50, que lave nuestros delitos, limpie nuestras culpas, limpie mi pecado. No tanto para recordarle a Dios que use de misericordia con nosotros, cuanto para que nosotros recordemos que nuestro Dios es rico en misericordia. “La conversión a Dios consiste siempre en descubrir su misericordia, es decir, ese amor que es paciente y benigno a medida del Creador y Padre; el amor, al que «Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo» es fiel hasta las últimas consecuencias en la historia de la alianza con el hombre: hasta la cruz, hasta la muerte y la resurrección de su Hijo. La conversión a Dios es siempre fruto del «reencuentro» de este Padre, rico en misericordia”
EVANGELIO según san Lucas 11, 29-32
Al ver Jesús que la multitud se apretujaba, comenzó a decir: Ésta es una generación malvada. Pide un signo y no le será dado otro que el de Jonás. Así como Jonás fue un signo para los ninivitas, también el Hijo del hombre lo será para esta generación.
El día del Juicio, la Reina del Sur se levantará contra los hombres de esta generación y los condenará, porque ella vino de los confines de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón y aquí hay Alguien que es más que Salomón.
El día del Juicio, los hombres de Nínive se levantarán contra esta generación y la condenarán, porque ellos se convirtieron por la predicación de Jonás y aquí hay Alguien que es más que Jonás.
Reflexión:
“Esta generación es una generación perversa. Pide un signo, pero no se le dará más signo que el signo de Jonás”. Palabras duras de Jesús: ‘gente perversa’. Cristo reprende a los hombres de su tiempo porque van pidiendo señales de su existencia, van pidiendo señales del poder de Dios. Hoy quizá a muchos de nosotros también nos caería un buen regaño por parte de Jesús.
Sí, puedo llegar a veces a pedir señales de su amor, de su presencia, pero en realidad, Cristo está presente en mi corazón y está presente en tu corazón. Está en tanta gente comprometida que busca hacer presente su Reino, está presente en cada gente que lucha, día a día, por la santidad.
Quizá el problema por el que vamos pidiendo señales es porque vamos demasiado rápido y no nos detenemos a reconocerlo. Abramos los ojos del alma para ver las señales que nos rodean todos los días de su presencia; nos sorprenderíamos al verlo caminar a nuestro lado diariamente.
El signo definitivo ya nos ha sido dado: “Dios demuestra su amor hacia nosotros porque, siendo todavía pecadores, Cristo murió por nosotros” (Rm 5, 9). Sabernos amados incondicionalmente, justificados a pesar de nuestros pecados, redescubrir que en sus llagas soy curado, sus cicatrices nos curaron (cf. Is 53).
Conclusión:
El tiempo cuaresmal es propicio para la reflexión, el discernimiento y la conversión. La Cuaresma nos brinda la oportunidad de acercarnos más a Jesús y su forma de mirar la realidad. Es un tiempo de madurar en nuestra experiencia de fe. Durante estos cuarenta días de Cuaresma, tenemos a alguien “mucho más grande que Jonás” (cf. Lc 11,32) predicando la conversión a todos nosotros: el propio Jesús. Por tanto, nuestra conversión debiera ser igualmente exhaustiva.
Las personas de Nínive se sienten interpeladas por las palabras de Jonás y cambian de vida. ¿Y nosotros como queremos vivir esta Cuaresma? ¿Qué sabiduría necesitamos buscar en nuestra vida? ¿Qué es necesario cambiar en nuestros ambientes para vivir en plenitud el proyecto de amor de Dios?
Oración para el Tiempo de Cuaresma:
Señor Jesús, Tu que en el desierto venciste el mal, danos fuerza para superar nuestra debilidades.
Que el ayuno nos despierte el hambre de justicia, la oración nos aerque a tu corazón y nuestra generosidad sea signo de fraternidad.
Acompáñanos en este camino de conversión, para que lleguemos a la Pascua con un corazón renovado. Amén.
Tomado de:
- Folleto La Misa de Cada Día
- https://www.eucaristiadiaria.cl/dia_cal.php?fecha=2026-02-25
- Diario Bíblico 2026. Misioneros Claretianos.
- https://www.evangelizacion.org.mx/evangelio-de-hoy
- https://oracionyliturgia.archimadrid.org/2026/02/25/la-misericordia-de-dios-hace-posible-la-conversion/
- https://evangeli.net/evangelio
- https://www.dominicos.org/predicacion/evangelio-del-dia/hoy/
Palabra de Vida Mes de Febrero: «Mira que hago nuevas todas las cosas» (Ap 21, 5). https://ciudadnueva.com.ar/categoria/palabra-de-vida/