LITURGIA DE LA PALABRA.
Introducción:
Contemplar la Palabra y Orar con el Padrenuestro, es el mensaje de la liturgia,;muy propicio para este tiempo de cuaresma, en el que como nos indicabael Papa León XIV, …”es el tiempo en el que la Iglesia, con solicitud maternal, nos invita a poner de nuevo el misterio de Dios en el centro de nuestra vida”.
Reafirmemos nuestro compromiso bautismal, arraigando nuestra identidad en la Palabra y nuestra plena pertenencia a Dios en la oración que El nos eneñó, el Padrenuesstro.
PRIMERA LECTURA del libro de Isaías 55, 10-11
Así habla el Señor: Así como la lluvia y la nieve descienden del cielo y no vuelven a él sin haber empapado la tierra, sin haberla fecundado y hecho germinar, para que dé la semilla al sembrador y el pan al que come, así sucede con la palabra que sale de mi boca: ella no vuelve a mí estéril, sino que realiza todo lo que Yo quiero y cumple la misión que Yo le encomendé.
Reflexión:
El Profeta Isaías nos da la clave para la vida espiritual. Contemplar la Palabra. Permanecer en la Palabra. Fecundar la Palabra. Dios actúa en el silencio, como la semilla bajo tierra, germinando nuestra vida, convirtiéndola y llenando el vacío que nos dará plenitud.
Es un regalo la lectura de hoy de Isaías que nos invita a la contemplación de la Palabra. En este tiempo de Cuaresma, dejémonos empapar por la Palabra. Escuchémosla sin prisas, guardémosla en el silencio de la oración y confiemos en su fuerza transformadora. Dios nos sigue hablando en lo profundo, y nada de lo que Él dice vuelve vacío.
SALMO RESPONSORIAL 33, 4-7. 16-19
El Señor libra a los justos de sus angustias.
Glorifiquen conmigo al Señor, alabemos su Nombre todos juntos. Busqué al Señor: Él me respondió y me libró de todos mis temores.
Miren hacia Él y quedarán resplandecientes, y sus rostros no se avergonzarán. Este pobre hombre invocó al Señor: Él lo escuchó y lo salvó de sus angustias.
Los ojos del Señor miran al justo y sus oídos escuchan su clamor; pero el Señor rechaza a los que hacen el mal para borrar su recuerdo de la tierra.
Cuando ellos claman, el Señor los escucha y los libra de todas sus angustias. El Señor está cerca del que sufre y salva a los que están abatidos.
Reflexión:
El Salmista nos insta a vivir rectamente, desde la confianza en Dios, no desde el temor, para disfrutar con su protección divina, y alabarlo por sus obras y su escucha atenta a nuestras necesidades.
EVANGELIO según san Mateo 6, 7-15
Jesús dijo a sus discípulos: Cuando oren, no hablen mucho, como hacen los paganos: ellos creen que por mucho hablar serán escuchados. No hagan como ellos, porque el Padre de ustedes que está en el cielo sabe bien qué es lo que les hace falta, antes de que se lo pidan.
Ustedes oren de esta manera: Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre, que venga tu Reino, que se haga tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas, como nosotros perdonamos a los que nos han ofendido. No nos dejes caer en la tentación, sino líbranos del mal.
Si perdonan sus faltas a los demás, el Padre que está en el cielo también los perdonará a ustedes. Pero si no perdonan a los demás, tampoco el Padre los perdonará a ustedes.
Reflexión:
Jesús nos enseña como orar a Dios. Un primer aspecto es hacerlo con la confianza de ser escuchado porque Dios —que es Padre— me ama y me escucha. De hecho, orar no es informar a Dios, sino pedirle todo lo que necesito, ya que «vuestro Padre sabe lo que necesitáis antes de pedírselo»
Nos enseña a poner a Dios primero, deseando que su voluntad se haga en nuestra vida y luego nos da permiso de pedir por lo que nos falta hoy: el pan, la salud y la fuerza para no caer en la tentación.
Es una forma muy sencilla de vivir pidiendo lo necesario para el día a día, sin llenarnos de ansiedad por el mañana. Pero ojo, que Jesús nos pone una condición muy clara para que esta comunicación funcione: tenemos que aprender a perdonar a los demás.
En el mensaje que nos deja, al final nos aterriza, no podemos pedirle perdón a Dios mientras le guardamos rencor a alguien: a un hermano, a un vecino, a un compañero. Jesús es muy directo. Si nosotros no perdonamos, cerramos la puerta para que el perdón de Dios entre en nuestra vida. Así de simple y así de fuerte.
Conclusión:
La Cuaresma nos llama a la sobriedad también en la oración: menos palabras, más contemplación, por eso tomo algunas partes del mensaje del Papa para concluir: “…Necesitamos aprender a vivir de la filiación divina…. ¡Llámale Padre muchas veces al día y dile – a solas, sin ruido de palabras, desde lo hondo de tu corazón – que le quieres, que le adoras, que sientes el orgullo y la fuerza de ser hijo suyo. Vivir como hijos de Dios es ser dóciles a las insinuaciones y mociones del Espíritu Santo: “los que son movidos por el Espíritu de Dios, estos son hijos de Dios” (Rm 8,14). “Vivir como conviene a los santos” (Ef 5,3)2.
Oración para el Tiempo de Cuaresma:
Tú que en desierto venciste al mal, danos fuerza para superar nuestras debilidades.
Que el ayuno nos despierte el hambre dejusticia, la oración nos acerque a tu corazón y que nuestra generosidad sea signo de fraternidad.
Acompáñanos en este camino de conversión, para que lleguemos con un corazón renovado. Amén
Tomado de:
- Folleto La Misa de Cada Día
- https://www.eucaristiadiaria.cl/dia_cal.php?fecha=2026-02-24
- Diario Bíblico 2026. Misioneros Claretianos.
- https://oracionyliturgia.archimadrid.org/2026/02/24/la-vida-de-dios-en-el-centro-de-la-vida-cristiana/
- https://evangeli.net/evangelio
- https://www.facebook.com/groups/grupopueblodedios/posts/24439355978995332/
- https://www.evangelizacion.org.mx/evangelio-de-hoy
- https://www.dominicos.org/predicacion/evangelio-del-dia/hoy/
Palabra de Vida Mes de Febrero: «Mira que hago nuevas todas las cosas» (Ap 21, 5). https://ciudadnueva.com.ar/categoria/palabra-de-vida/