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Liturgia del 19 de marzo 2026. San José, el Servidor Fiel y Prudente, a quien el Señor ha puesto al frente de su Familia.

Posted on marzo 19, 2026marzo 18, 2026

LITURGIA DE LA PALABRA

Introducción:

Las lecturas de hoy en la Celebración de San José nos ayudan a comprender la riqueza de sus valores. El es quien vincula a Jesús con la descedencia de David. 

PRIMERA LECTURA del segundo Libro de Samuel 7, 4-5a. 12-14a. 16

La palabra del Señor llegó al profeta Natán en estos términos: “Ve a decirle a mi servidor David: Así habla el Señor: Cuando hayas llegado al término de tus días y vayas a descansar con tus padres, Yo elevaré después de ti a uno de tus descendientes, a uno que saldrá de tus entrañas, y afianzaré su realeza. Él edificará una casa para mi Nombre, y Yo afianzaré para siempre su trono real. Seré un padre para él, y él será para mí un hijo. Tu casa y tu reino durarán eternamente delante de mí, y tu trono será estable para siempre”.

Reflexión:

La lectura del segundo libro de Samuel, nos introduce en un ámbito que transciende la materialidad de lo que aparentemente parece. Se habla de consolidar el reino, de la construcción de un templo… Para los israelitas la promesa de la tierra prometida y de un reino se fue fortaleciendo a lo largo de su camino de fidelidad, como respuesta a la promesa de Yahvé, que se inicia como alianza.

A lo largo de este camino de fidelidad se afianza la certeza de que Dios bendice a este pueblo con la posesión de un lugar, una tierra y un espacio (el templo) donde reside la gloria de Yahvé.

 

SALMO RESPONSORIAL 88, 2-5, 27. 29.

Su descendencia permanecerá para siempre.

Cantaré eternamente el amor del Señor, proclamaré tu fidelidad por todas las generaciones. Porque Tú has dicho: “Mi amor se mantendrá eternamente, mi fidelidad está afianzada en el cielo”. 

Yo sellé una Alianza con mi elegido, hice este juramento a David, mi servidor: “Estableceré tu descendencia para siempre, mantendré tu trono por todas las generaciones”. 

Él me dirá: “Tú eres mi padre, mi Dios, mi Roca salvadora”. Le aseguraré mi amor eternamente, y mi Alianza será estable para él. 

Reflexión:

El salmo en el contexto de esta celebración, se convierte en un himno de victoria resucitada, donde la “fidelidad” de la que forma parte José brilla tras la aparente oscuridad de la cruz.

 

SEGUNDA LECTURA del Apóstol san Pablo a los cristianos de Roma 4, 13. 16-18. 22

Hermanos: La promesa de recibir el mundo en herencia, hecha a Abraham a su posteridad, no le fue concedida en virtud de la Ley, sino por la justicia que procede de la fe.

Por eso, la herencia se obtiene por medio de la fe, a fin de que esa herencia sea gratuita y la promesa quede asegurada para todos los descendientes de Abraham, no sólo los que lo son por la Ley, sino también los que lo son por la fe. Porque él es nuestro padre común como dice la Escritura: “Te he constituido padre de muchas naciones”. Abraham es nuestro padre a los ojos de Aquél en quien creyó: el Dios que da vida a los muertos y llama a la existencia a las cosas que no existen.

Esperando contra toda esperanza, Abraham creyó y llegó a ser padre de muchas naciones, como se le había anunciado: “Así será tu descendencia”. Por eso, la fe le fue tenida en cuenta para su justificación.

Reflexión:

San Pablo, en su carta a los Romanos, nos recuerda que Abraham creyó en la promesa de Dios contra toda esperanza, confiando plenamente en el Señor. Y esta misma fe se ve en San José cuando descubre que María esperaba un hijo que no era suyo, ya que seguramente su mundo entonces se tambaleó. Y cuando Dios le habla en sueños y le pide que confíe, como vemos también en el Evangelio, sin pedir pruebas ni cuestionar, José obedece, porque tiene plena confianza en la fidelidad de Dios.

La fe de José fue activa y valiente: aceptó a María, protegió a Jesús de Herodes, huyó a Egipto y vivió en Nazaret. Su fe se tradujo en decisiones diarias, llenas de amor y servicio.

José es nuestro modelo. A menudo, Dios nos pide confiar sin verlo todo claro. Nos invita a caminar con fe, como Abraham y José, seguros de que Él cumple sus promesas, seguros de que Dios, es fiel.

 

EVANGELIO  según san Mateo 1, 16. 18-21. 24a.

Jacob fue padre de José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, que es llamado Cristo.

Éste fue el origen de Jesucristo:

María, su madre, estaba comprometida con José y, cuando todavía no habían vivido juntos, concibió un hijo por obra del Espíritu Santo. José, su esposo, que era un hombre justo, no quería denunciarla públicamente, resolvió abandonarla en secreto.

Mientras pensaba esto, el Ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: “José, hijo de David, no temas recibir a María, tu esposa, porque lo que ha sido engendrado en ella proviene del Espíritu Santo. Ella dará a luz un hijo, a quien pondrás el nombre de Jesús, porque Él salvará a su Pueblo de sus pecados”.

Al despertar, José hizo lo que el Ángel del Señor le había ordenado.

Reflexión:

El Evangelio lo presenta como varón justo. Sin embargo creo que se puede ahondar en tres puntos decisivos de la vida de José que narra el evangelio de hoy. 

El primero es que para José, Dios es el Dios del desconcierto. Le cambia los planes. Va por otros caminos. Cuando José, que creo no era un viejito piadoso vestido con traje cuaresmal, soñaba una vida de matrimonio con la Virgen, Dios le cambia los planes. Lo manda a segundo plano. Se entera que su esposa estaba embarazada y sabe que él no tiene nada que ver. Y decide dejarla en secreto y escandalizar a nadie.*

Lo segundo es que ese mismo Dios del desconcierto se le revela a la vieja usanza del Antiguo Testamento: por medio de un mensajero y en sueños. José entiende entonces que lo que viene, viene de Dios y obedece.

Lo tercero: Se descubre él mismo depositario de la promesa de Salvación porque es él quien le pone el nombre al niño: “Jesús”, es decir, Dios salva.

Este lindo proceso es el que estamos llamados a recorrer todos los cristianos de alguna manera. Es decir, conocemos a un Dios nuevo, que no está a merced de nuestro capricho o a disposición de nuestros anhelos, deseos y aspiraciones. No es un Dios en función del hombre. Y esto desilusiona. Como a José. Dios sale de los planes. Dios se nos “escapa”. Dios no está a nuestra medida. Dios no es el Dios que pensábamos.

Muchas veces nos pasa esto. Muchas veces sentimos que Dios no nos es fiel porque nos cambia los planes. Muchas veces creemos que Dios tiene que hacer lo que le pedimos. Muchas veces no dejamos a Dios ser Dios.

José no se da cuenta de que lo que hay en María es algo nuevo y santo. Entonces hace lo que hace la mayoría de nosotros: se escapa. Huye. Tira la toalla. Afloja. Como Dios no entra en sus esquemas, no quiere entrar en los esquemas de Dios.

Y ahí lo visita el ángel. Y entonces José obedece. Hoy nos parece infantil esto de la obediencia. Además pareciera que el ángel lo retara a San José y a este no le queda más remedio que obedecer.

Todos podemos, escribe el papa Francisco, «encontrar en san José —el hombre que pasa desapercibido, el hombre de la presencia diaria, discreta y oculta— un intercesor, un apoyo y una guía en tiempos de dificultad (…). José nos enseña que tener fe en Dios incluye además creer que Él puede actuar incluso a través de nuestros miedos, de nuestras fragilidades, de nuestra debilidad. Y nos enseña que, en medio de las tormentas de la vida, no debemos tener miedo de ceder a Dios el timón de nuestra barca».

 

Conclusión: 

La vida de san José cambió tras escuchar el mensaje del ángel. ¿En qué actitud escuchó ese mensaje? En el silencio. José dormía: sus sentidos exteriores estaban descansando, pero a la vez estaba en disposición de oír al ángel. ¡Qué lección para la humanidad, que vive envuelta en el ruido y ajetreo de todos los días!
Él obedece porque escucha, mira, entiende, discierne, ama, mira críticamente, descubre renovadamente a Dios en lo cotidiano de su vida y entonces obra en consecuencia. La obediencia nunca puede ser ciega. La obediencia siempre es lúcida, es decir, luminosa. Y para que sea así, no hay que cerrar los ojos, al contrario, ¡hay que abrirlos! José es el obediente porque analiza, mira y comprende a Dios en la realidad y entonces obra, recibiendo a María como esposa.
Si queremos ser santos, vivir en paz, felices, debemos imitar a José, reservando en nuestro día momentos de silencio, para escuchar y dialogar con el Señor. Un silencio exterior, sí, pero también un silencio interior, haciendo a un lado los pendientes, preocupaciones y compromisos, para dialogar con el Señor. ¿Decimos que Dios no nos habla? ¿Nos quejamos de que no sentimos su ayuda?… ¿No será que no hemos vivido ese silencio necesario para hablar con Dios?

Oración a San José en Tiempo de Cuaresma

“Glorioso San José, esposo de María y padre adoptivo de Jesús, en este tiempo de Cuaresma me acerco a ti con humildad. Tú que fuiste el guardián fiel de la Sagrada Familia, guarda también mi alma en este camino de conversión”.
“San José, maestro de la vida interior, enséñame en esta Cuaresma la virtud del silencio. Un silencio que es gracia, escucha y entrega. Ayúdame a ponerme enteramente al servicio del plan de Dios, siguiendo tu modelo de confianza filial y obediencia”.

 
“Te pido, Custodio de la Iglesia, que me concedas la valentía y la perseverancia en la oración, el ayuno y el compartir. Cuida mi Cuaresma, para que, librándome de todo mal y purificando mi corazón, llegue renovado interiormente a la Pascua de Resurrección”.
“San José, hombre justo, ruega por mí y por mi familia. Amén”.
 
Tomado de:
  • Folleto La Misa de Cada Día
  • https://www.eucaristiadiaria.cl/dia_cal.php?fecha=2026-03-19
  • https://www.facebook.com/misionerosdigitales/posts/oraci%C3%B3n-a-san-jos%C3%A9-en-tiempo-de-cuaresmasan-jos%C3%A9-padre-adoptivo-de-jes%C3%BAs-y-maest/1053149570181444/#:~:text=2025%F3%B0%9E%8B%F3%B1%9F%A0-,Oraci%C3%B3n%20a%20San%20Jos%C3%A9%20en%20tiempo%20de%20Cuaresma%20San%20Jos%C3%A9,misionerosdigitales%20%23padreluiszazano%20%23AlgoBuenoEst%C3%A1PorVenir%20%23Hopetelling
  • https://www.dominicos.org/predicacion/evangelio-del-dia/19-3-2025/
  • https://mercaba.org/DIESDOMINI/FIESTAS/JOSE/sal-comentario.htm#:~:text=4.,y%20la%20fidelidad%20de%20Dios%C2%BB.
  • https://radiomaria.org.ar/rm-joven/10490-evangelio-seg-n-san-mateo-1-16-18-21-24a/
  • https://evangeli.net/evangelio/dia/2026-03-19
  • https://www.dominicos.org/predicacion/evangelio-del-dia/hoy

 

Palabra de Vida Mes de Marzo.«Levántense, no tengan miedo.» Mt 17,7 https://ciudadnueva.com.ar/categoria/palabra-de-vida/

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