- 2 Sam 7, 4-5a. 12-14a. 16
- Sal 88
- Rom 4, 13.16-18. 22
- Mt 1, 16.18-21. 24a; o bien: Lc 2, 41-51a
Hoy que celebramos la Solemnidad de San José, la liturgia nos permite contemplar y celebrar su fe, esperanza y caridad, y aprender como él , a confiar en Dios más allá de nuestras incertidumbres y a responderle con generosidad, incluso cuando no comprendamos del todo sus caminos. Que San José nos enseñe a vivir una fe activa, confiada y esperanzada, sabiendo que Dios nunca falla.
En el Libro de Samuel, Dios le hace a David una promesa extraordinaria: su descendencia y su reino no tendrán fin. Esta profecía encuentra su plenitud en Jesús, el Hijo de David. Y es San José, con su papel silencioso pero esencial, quien le da a Jesús el linaje davídico, insertándolo en la historia de esa promesa. En ese proceso, José desempeña un papel silencioso y fiel: sostenerla, protegerla y vivirla.
El Salmista nos dice “«Sellé una alianza con mi elegido, jurando a David, mi siervo: Te fundaré un linaje perpetuo, edificaré tu trono para todas las edades»
El llamamiento es claro y definitivo: Tú eres Poderoso Señor ,y aparte de ser poderoso, eres fiel y cumples siempre las promesas que haces; le prometiste a David que sus descendientes gobernarían a Israel para siempre; declaraste que el trono de David en Israel sería tan firme como el sol y la luna de los cielos, y sé que Israel es tu Iglesia y David, figura de tu Hijo Jesús.
Tu poder en nuestra garantía, tu fortaleza nuestra seguridad, nuestro destino como pueblo tuyo en la tierra de llevar a cabo tu divina voluntad. Tú eres nuestro Dios y nosotros tu pueblo.
San Pablo, en su carta a los Romanos, nos recuerda que Abraham creyó en la promesa de Dios contra toda esperanza, confiando plenamente en el Señor. Así también, la fe de san José fue activa y valiente: aceptó a María, protegió a Jesús de Herodes, huyó a Egipto y vivió en Nazaret. Su fe se tradujo en decisiones diarias, llenas de amor y servicio.
El silencio de San José nos hace ver su talante: trabajador y contemplativo; seguramente capaz de intuir el plan que Dios va realizando en su hijo. El nos recuerda que todos los que están ocultos o en “segunda línea” tienen un protagonismo sin igual en la historia de la salvación.
José hizo de su vida un servicio, una donación al misterio de la Encarnación y a la misión salvadora de Jesús, pues hizo de su vida un don total de sí mismo, de su trabajo al haber convertido su vocación humana de amor doméstico, su corazón y toda capacidad, en el amor puesto al servicio de su familia.
San José revela para Jesús y el rostro misericordioso compasivo y paterno de Dios. En su hogar, Jesús aprende a decir “Abbá” a Dios, porque primero le dice “padre” a él.
Nos explica el Papa Francisco que “A José le fue revelada la voluntad de Dios durante el descanso. En este momento de descanso en el Señor, cuando nos detenemos de nuestras muchas obligaciones y actividades diarias, Dios también nos habla. Él nos habla en la lectura que acabamos de escuchar, en nuestra oración y testimonio, y en el silencio de nuestro corazón. […]
Descansar en el Señor. El descanso es necesario para la salud de nuestras mentes y cuerpos, aunque a menudo es muy difícil de lograr debido a las numerosas obligaciones que recaen sobre nosotros. Pero el descanso es también esencial para nuestra salud espiritual, para que podamos escuchar la voz de Dios y entender lo que él nos pide.”
Les invito a que oremos con el Papa Francisco por el Jubileo 2025: Peregrinos de Esperanza: Señor, Padre que estás en el cielo, la fe que nos has donado en tu Hijo Jesucristo, nuestro hermano, y la llama de caridad infundida en nuestros corazones por el Espíritu Santo, despierten en nosotros la bienaventurada esperanza en la venida de tu Reino.
Tu gracia nos transforme en dedicados cultivadores de las semillas del Evangelio que fermenten la humanidad y el cosmos, en espera confiada de los cielos nuevos y de la tierra nueva, cuando vencidas las fuerzas del mal, se manifestará para siempre tu gloria.
La gracia del Jubileo reavive en nosotros, Peregrinos de Esperanza, el anhelo de los bienes celestiales y derrame en el mundo entero la alegría y La Paz de nuestro Redentor.
A ti, Dios bendito eternamente, sea la alabanza y la gloria por los siglos. Amén.
Tomado de:
- Folleto La Misa de Cada Día.
- Diario Bíblico 2025. Misioneros Claretianos.
- Libro Busco Tu Rostro, autor Carlos G. Vallés.
- https://www.iubilaeum2025.va/es/giubileo-2025/preghiera.html .
- http://es.catholic.net/op/articulos/49081/www.ccda.com.ar#modal
- https://oracionyliturgia.archimadrid.org/2025/03/19/jose-hijo-de-david-no-temas/
- https://www.dominicos.org/predicacion/evangelio-del-dia/hoy/
Palabra de Vida Mes Marzo “¿Por qué miras la paja que hay en el ojo de tu hermano y no ves la viga que está en el tuyo?” (Lc 6, 41) https://ciudadnueva.com.ar/marzo-2025/
Recopilado por Rosa Otárola D, /
Marzo 2025.
“Piensa bien, haz el bien, actúa bien y todo te saldra bien”
Sor Evelia 08/01/2013.