- Jer 23, 5-8
- Sal 71
- Mt 1, 18-24
Hoy, al rezar la antífona “Oh Adonai, Pastor de la casa de Israel, que te apareciste a Moisés en la zarza ardiente y le diste tu ley en el Sinaí, ven a librarnos con el poder de tu brazo”, invocamos a Dios como Adonai, nuestro Señor y guía, que se revela en la historia, no con poder deslumbrante, sino en lo pequeño y en lo escondido. Como lo hizo con Moisés en la zarza, también con José: Dios se manifiesta en lo inesperado, en lo sencillo y en lo frágil.
En la primera lectura vemos que Jeremías está situado en los tiempos del cautiverio de Babilonia y en este fragmento que hoy leemos, trata de encender la esperanza del pueblo deportado.
Se ha insistido mucho en la imagen del Mesías contenida en la profecía de hoy. Cierto que Jesús desciende del linaje de David y que al final de los tiempos tendrá el poder, la dirección de todos los pueblos que serán sometidos bajo sus pies. Pero lo que interesa a los israelitas del tiempo de Jeremías, es la solución del cautiverio, el regreso a Israel y la reconstrucción del templo.
«Nuestra salvación, la que Dios quiso para nosotros, no es una salvación ascética, de laboratorio», sino «histórica». Y Dios, afirmó el Papa Francisco, «hizo un camino en la historia con su pueblo». Precisamente la primera lectura —tomada del profeta Jeremías (23, 5-8)— «dice una cosa bella sobre las etapas de esta historia», hizo observar el Papa releyendo las palabras de la Escritura: «Llegan días en que ya no se dirá: “Lo juro por el Señor, que sacó a la casa de Israel del país del norte y de los países por donde los dispersó”».
«Otro paso, otra etapa», explicó el Papa Francisco. Así, paso a paso se hace la historia: Dios hace la historia, también nosotros hacemos la historia». Y «cuando nos equivocamos, Dios corrige la historia y nos lleva adelante, adelante, siempre caminando con nosotros». Por lo demás, «si nosotros no tenemos claro esto, jamás entenderemos la Navidad, y jamás entenderemos el misterio de la encarnación del Verbo, jamás». Porque «es toda una historia que camina» —recalcó el Pontífice— y que ciertamente no termina con la Navidad, porque «hoy, todavía, el Señor nos salva en la historia y camina con su pueblo».
La escena del evangelio, nos invita a reflexionar sobre cómo actuamos nosotros cuando la vida no sigue el guion esperado. ¿Nos encerramos en nuestros miedos y planes? ¿O, como José, estamos dispuestos a escuchar la voz de Dios, aunque nos descoloque? José tuvo que confiar en una palabra que parecía incomprensible, y esa confianza permitió que el Salvador entrara en la historia.
Solo si Dios reina en tu vida y en tu corazón, la paz y la salvación ofrecidas por Dios para su pueblo serán una realidad en tu corazón. Dale a Jesús el “cetro” de tu vida y serás verdaderamente feliz.
En nuestro día a día, también nos encontramos con momentos de incertidumbre, decisiones difíciles o caminos que no entendemos. La invitación de Dios sigue siendo la misma: “No temas”. Acoge lo que hoy te parece complicado o fuera de lugar porque, quizás, ahí está Dios actuando de una manera que aún no comprendes. En ese hijo que te preocupa, en esa dificultad económica, en esa relación que necesita ser sanada, Dios está obrando y te dice: “Confía, yo estoy contigo”.
José, al despertar, “hizo lo que le había mandado el ángel del Señor”. Su fe no se queda en las palabras, sino que se traduce en acción concreta. Hoy podemos preguntarnos: ¿cómo puedo yo, en medio de mi vida cotidiana, ser dócil a la voz de Dios? Quizás acogiendo a alguien que necesita comprensión, perdonando, siendo un puente de paz en mi familia, confiando en que Dios siempre es “Adonai”, el Señor que guía, que sostiene y que, con el poder de su brazo, nos libra de nuestros miedos.
Dios sigue siendo “Emmanuel”, Dios-con-nosotros, en las situaciones más sencillas y cotidianas. Que aprendamos, como José, a descubrirlo y a actuar con fe y valentía. No temamos acoger a Dios en nuestras vidas.
Propósito de hoy: Padre, llena mi corazón con tu amor ahora que me preparo para la llegada del Niño Dios, para así poder alcanzar las bondades que su amor trae a mi vida.
Tomado de:
- Folleto La Misa de Cada Día
- https://www.vatican.va/content/francesco/es/cotidie/2014/documents/papa-francesco_20141218_historia-nosotros.html
- https://oracionyliturgia.archimadrid.org/2024/12/18/58503/
- https://www.dominicos.org/predicacion/evangelio-del-dia/hoy/
- https://www.evangelizacion.org.mx/liturgia/
Palabra de Vida Mes Diciembre: “ No hay nada imposible para Dios” (Lucas 1, 37) https://ciudadnueva.com.ar/diciembre-2024/
Recopilado por Rosa Otárola D, /
Diciembre 2024.
“Piensa bien, haz el bien, actúa bien y todo te saldra bien”
Sor Evelia 08/01/2013.