- Gen 9, 1-13
- Sal 101
- Mc 8, 27-33
¿Quién es en verdad Jesús de Nazareth? Será acaso el Mesías que nos trae la salvación asumiendo todo el sufrimiento del mundo; o será, el que nos mostró a un Dios que hace alianza y que está siempre a nuestro favor. Sin duda alguna la respuesta la encontraremos, al meditar en las lecturas de hoy.
El texto de la primera lectura se sitúa en la primera parte del Génesis en que se narra la Historia de los orígenes del mundo y la humanidad (Gn 1-11), y nos presenta dos momentos tras el episodio del diluvio (Gn 6,5-8,22): La Bendición y la alianza.
En primer lugar, el Señor bendice a Noé y sus hijos con la fórmula que ya había utilizado para Adán y Eva: «Sed fecundos, multiplicaos y llenad la tierra.
Con dicha bendición, se les invita a la fecundidad y con ello a la proliferación del ser humano hasta llenar y dominad la tierra. El verbo dominar en hebreo no tiene la connotación peyorativa que tiene en español y que ha llevado en ocasiones a abusar de los recursos de nuestra “Casa Común”; El vocablo “dominad” (rādāh) se refiere a la responsabilidad del rey que cuida a su pueblo como un pastor a su rebaño, con esmero y atendiendo las particularidades y necesidades de cada una de las ovejas.
En un segundo momento nos encontramos con la primera alianza que el Señor realiza, en este caso con la humanidad, no con su pueblo. Llama la atención que es una alianza unilateral; El Señor se compromete con el ser humano a no volver a aniquilar la tierra, pero no le pide a éste nada a cambio. Es una alianza en clave de promesa.
Toda alianza tiene un signo, ahora el signo será visible por cualquier persona desde cualquier parte del mundo: el arco iris. imbólicamente, el arcoíris siempre le recordaría a Dios Su propia promesa, aunque también estaba destinado a que nosotros también recordáramos el pacto que Dios había hecho con todos nosotros.
El salmo nos dice que “el Señor del cielo se ha fijado en la tierra. Los gentiles temerán su nombre; los reyes del mundo, su gloria.
Cuando el Señor reconstruya Sión, y aparezca en su gloria, y se vuelva a las súplicas de los indefensos, y no desprecies sus peticiones.”
Y yo te digo Señor; en mi esperanza por tu restauración va incluida mi esperanza en mi propia inmortalidad. Mi propia vida parece a veces desmoronarse, y entonces me acojo a ti ,me escondo en ti ,me uno a ti. Cuando sufro, me acuerdo de tus sufrimientos; y cuando la sombra de la vida se me alargan, pienso en la sombra de tus ruinas.Y entonces pienso también en tus cimientos, firmes y permanentes desde tiempos antiguos; y en la permanencia de tu historia encuentro la fe que necesito para continuar mi vida.
En el texto del Evangelio, mientras Jesús u sus discípulos se dirigen a las aldeas de Cesárea de Filipo, por el camino conversa con ellos y empieza a instruirlos sobre su futuro.
Nos explica el Papa Benedicto XVI: “Según todos los evangelistas, la confesión de Simón sucedió en un momento decisivo de la vida de Jesús, cuando, después de la predicación en Galilea, se dirige decididamente a Jerusalén para cumplir, con la muerte en la cruz y la resurrección, su misión salvífica. Los discípulos se ven implicados en esta decisión: Jesús los invita a hacer una opción que los llevará a distinguirse de la multitud, para convertirse en la comunidad de los creyentes en él, en su “familia”, el inicio de la Iglesia. Hay dos modos de “ver” y de “conocer” a Jesús: uno, el de la multitud, más superficial; el otro, el de los discípulos, más penetrante y auténtico. Con la doble pregunta: “¿Qué dice la gente?”, “¿qué decís vosotros de mí?, Jesús invita a los discípulos a tomar conciencia de esta perspectiva diversa. La gente piensa que Jesús es un profeta. Esto no es falso, pero no basta; es inadecuado. En efecto, hay que ir hasta el fondo; es preciso reconocer la singularidad de la persona de Jesús de Nazaret, su novedad… También hoy sucede lo mismo: muchos se acercan a Jesús, por decirlo así, desde fuera… “
Hoy, Jesús espera ser nuestro amigo y confidente en el camino de la fe. ¿Qué significa tener fe en Dios y en Jesús? Nuestra respuesta puede ser una radiografía del momento actual de nuestra entrega, de la profundidad de nuestra relación con El y de la conciencia de nuestro compromiso. Eso sí, no se puede profesar la fe en el Dios de Jesús si volteamos la mirada al dolor y el sufrimiento de nuestro pueblo.
Jesús nos invita como a Pedro anur rehuir de la entrega de la vida si realmente creemos en Dios y en su presencia transformadora no podemos ser sólo espectadores de lo que acontece en el mundo.
Concluye el Pontífice …”Y como entonces, también a nosotros, discípulos de hoy, Jesús nos repite su pregunta: “Y vosotros ¿quién decís que soy yo?”. Queremos hacer nuestra la respuesta de san Pedro. Según el evangelio de san Marcos, dijo: “Tú eres el Cristo” (Mc 8, 29); en san Lucas, la afirmación es: “El Cristo de Dios” (Lc 9, 20); en san Mateo: ”Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo” (Mt 16, 16); por último, en san Juan: “Tú eres el Santo de Dios” (Jn 6, 69). Todas esas respuestas son exactas y valen también para nosotros.”
Con la Oración de los Fieles pidamos, al Señor que haga que sigamos sus pasos. Y que sabiendo que Jesús es el Cristo, asimilemos sus enseñanzas y su estilo de vida, incluida en la cruz y la contradicción.
Tomado de:
- Folleto La Misa de Cada Día
- Diario Bíblico 2025. Misioneros Claretianos.
- Libro Busco Tu Rostro, autor Carlos G. Vallés
- https://es.catholic.net/op/articulos/48939/www.messt.org#modal
- https://www.dominicos.org/predicacion/evangelio-del-dia/20-2-2025/
- https://www.bibleref.com/espanol/Genesis/9/Genesis-9-16.html#:~:text=Simbólicamente%2C%20el%20arcoíris%20siempre%20le,había%20hecho%20con%20todos%20nosotros.
Palabra de Vida Mes Febrero. Examínenlo todo y quédense con lo bueno” (Primera carta a los tesalonicenses 5, 21 https://ciudadnueva.com.ar/febrero-2025/
Recopilado por Rosa Otárola D, /
Febrero 2025.
“Piensa bien, haz el bien, actúa bien y todo te saldra bien”
Sor Evelia 08/01/2013.